viernes, 3 de septiembre de 2010

~ C h a p t e r # THIRTY - EIGHT ~




El estaba acostado mientras yo también con mi cabeza sobre su dulce abdomen, mientras hablaba y hablaba yo solo admiraba su belleza, su sonrisa cautivadora, sus ojos acaramelados, a veces lo interrumpía con uno que otro beso en su cuello que le provocaba cosquillas, adoraba inhalar su aroma varonil e exquisito y provocador perfume.
Me sentía tan feliz a lado de el, todo era tan perfecto cuando estábamos juntos, no me importan los problemas, me importa que el se quede a mi lado…. Por siempre.
Me levante de la cama y justin me miraba raro. Empecé a buscar el par de anillos que había comprado.
- ¿Qué buscas? – me pregunto con curiosidad.
- Algo – respondí mientras por todos lados buscaba. ¡donde están!
- Dime, te puedo ayudar – insistió.
- No, es una sorpresa – seguí buscando en las maletas, el solo me miraba sentado en la cama.
Me comencé a desesperar al no encontrar los anillos, no se me pueden perder ¡no! mierda. Comencé a estresarme que estaba a punto de llorar, esos anillos costaron demasiado, son muy especiales.
- ¿Male que te pasa? – me miro.
- ¡los perdí! – gruñí triste – perdóname, había comprado… unos anillos, algo que simbolizara nuestro amor pero soy una idiota y los perdí, debí haber sido en el viaje – una lagrima cayo por mi rostro. Era muy especial ese obsequio.
- Tranquila – me dijo limpiando mi lagrima – eso es lo de menos, además mira… - tomo su mano y se quito un anillo que traía puesto – este anillo – dijo y tomo mi mano – simboliza lo mucho que te amo, y esta es una promesa de que no me alejare de ti jamás. Te amo – me beso. Esas palabras me hicieron la chica mas feliz del mundo, jamás entenderé como es que pudo odiarlo algún día, su sola presencia me alteraba en cada sentido.
- Toma – saque uno de mis anillos – esta es mi promesa de que lo nuestro lo defenderé pase lo que pase, no me importa en los problemas que me meta porque te amo mas que a nada – sonreí y lo bese de nuevo.
- Yo te amo mas – dijo sonriente.
De nuevo me beso y comenzó a morder mis labios, era excitante y placentero cuando sus labios tocaban los míos, nos tiramos en el colchón y soltó mis labios para mirarme, me abrazo por la espalda para jugar con mi pelo.
Pasamos otras horas viendo hacia el balcón y a la luna, platicando y riendo, no quería dormir pero el sueño me venció y caí.
Aun dormida note que justin se iba, mire el reloj y eran las 6 a.m.
- no te vayas – suplique adormilada mientras el se ponía de pie – quédate conmigo.
- Siempre estaré contigo, me tengo que ir pero te prometo que vendré en la noche. Duerme – me beso y se fue por el balcón.
_____________
Desperté en la mañana, me duche y me cambie para bajar a desayunar.
Mis papas estaban en la mesa, era ahora o nunca, no permitiré que me alejen de justin, si no los convenzo moriré.
Me senté en la mesa con el rostro serio, ellos aun estaban distantes, no se les había pasado el enojo, al principio empecé a comer sin siquiera mirarlos, era incomodo estar todos en silesio pero decidí hablar de una vez.
- mama… - susurre nerviosa – tenemos que hablar.
- ¿de que? – pregunto secamente.
- De… justin – ella me miro con un rostro molesto.
- No hay nada que hablar Malena, ya te dije que esto se acabo y estamos pensando en irnos de Atlanta – mi papa no decir ninguna palabra, es obvio que a el no le interesa hablar conmigo.
- ¡¿Qué?! ¡no! yo no me iré de aquí, tú no puedes decir así como así que nos iremos de Atlanta – grite desesperada, mis lágrimas caían sin control, me sentía inútil sin poder anular su decisión.
- Ya lo dije ¡Entiéndelo es por tu bien! – me grito enfadada – No ves todo las idioteces que haces por justin, se que lo amas pero tu misma traicionaste mi confianza. Ya esta dicho, nos iremos – era su palabra final. No puede, eso no, me siento una completa idiota por no poder evitarlo.
Corrí a mi habitación llorando y me encerré en ella, pase toda la tarde llorando y buscando alguna forma de comunicarme con justin pero nada, asta que me mando un mensaje a mi teléfono, me había dicho que esta noche no podría venir y que me amaba, para el colmo no tenia forma de contestarle porque no tenia saldo.
El tenia que saber de esto, tenia que ayudarme a detener a mis padres.
He pensado en una posibilidad de huir de casa, se que es algo peligroso pero no me dejan de otra, si ellos no quieren que este con justin mientras viva en esta casa… entonces no pienso seguir viviendo con ellos.
Tome una mochila y metí mis cosas, solo lo necesario, ropa y dinero, era media noche y espere a que ellos durmieran, paso un rato y ellos ya estaban completamente dormidos, tome mi mochila y baje por el balcón con dificultad, tenia demasiado miedo pero era mas el dolor de perder a justin que el medio así que me arriegare.
La noche era fresca y no había mucha gente en las calles pero había aunque sea un poco, no tenia idea de a donde iría, justin estaba con pattie y si ella me viera le avisaría de inmediato a mis papas, lo único que queda es un hotel.
Comencé a alejarme de mi casa, sentía miedo al recorrer yo sola las calles, pero pensar en mi felicidad a lado de justin me impulsaba. Prometí no volver a permitir que me separen de el.
Lo cumpliré.
Camine a pasos rápidos y nerviosos con mi chaqueta negra puesta, hacia frió y el clima parecía indicar que llovería, todo iba bien asta que note que alguien, un hombre me seguía a pasos cortos, creía que no me había dado cuenta que me seguía pero lo note, no quise voltear pero tenia miedo, mucho, camine mas rápido casi trotando, las calles se veían mas vacías a cada minuto y el viento era fuerte.
Tenía miedo ¿Quién es? ¿Por qué no me deja de seguir? ¿Me querrá matar? no podía dejar de pensar en cosas malas, el iba cada vez mas cerca, y sin darme cuanta para donde iba termine en un callejón completamente solo, era oscuro, voltee hacia atrás y el hombre de bigote y mirara pervertida, sonrió y se acerco a mi a pasos lentos.
- ¡¿Qué quiere?! – le grite horrorizada.
- ¿Qué haces tan noche en las calles lindura? – ironizo.
- ¡DEJEME EN PAZ! ¡VAYASE! – grite mas fuerte, era inútil.
Estaba temblando todo mi cuerpo, me faltaba el aliento. ¿Quién diablos me manda a salir a estas horas? ¡soy una idiota!
El hombre se acerco a mi, estaba a cm. de mi, cerré los ojos y me pegue a la pared poniendo mis manos alrededor de mi torso. Tratando de protegerme.
Solo esperaba el momento en que el me tocara para golpearlo y salir corriendo, el miedo se apoderaba de mi pero tenia que escapar, este señor tratara de tocarme. Por favor Dios ayúdame.
Extrañamente nunca sentía nada, tenía los ojos cerrados y escuche un fuerte golpe y alguien cayo al suelo, me sorprendí, ¿Quién más esta aquí? Abrí los ojos y lo primero que vi fue al hombre que me acosaba tirado en el suelo, después a su lado una sombra parada, era un chico con gorro y chaqueta oscura, el me miro y aun que el hubiera alejado a ese acosador de mi sentía miedo, talvez el solo lo hizo por el, no se que pueda hacerme.
El me miro y se acerco a mi, quedo a centímetros de mi rostro y el aire se me había ido de los pulmones, no podía ver su rostro por la oscuridad, después sin pleno aviso ya me encontraba rodeada por sus brazos.
Me estaba abrazando.
- ¡Aléjate! – grite y me separe de muerta de miedo. Este también es un pervertido.
- Male… - susurro. No podía verlo con esa maldita capucha puesta, no podía ver su rostro.
- ¿Qué? – dije con hilo de voz - ¿Cómo sabes mi nombre? – pregunte con miedo. En vez de escapar ahora que tenia la oportunidad la curiosidad me gano. Tan estupida como siempre.
¡¿Cómo m*erda se te ocurre salir a estas horas?! ¡No me imagino lo que te pudo haber pasado si no estuviera yo siguiéndote! – gruño. Esa voz, me paralizo por completo, escucharla me trajo recuerdos dolorosos y una melancolía enorme, a su vez también felicidad. Todo combinado.
- ¿Liam? – susurre nerviosa e impactada.
El se quito la gorra y la luz de la luna alumbro su lindo rostro, sus ojos verdes en su piel pálida y cabello cenizo. En efecto era el, mis ojos se nublaron de lagrimas al volverlo a ver, tal vez no lo ame, pero eso no significa que no le tenga un enorme cariño.
- Hola – susurro algo raro.
- ¡Liam! – repetí con entusiasmo. Me acerque de un brinco y lo abrase para esconder mi rostro en su pecho fuerte - ¿Qué haces aquí? ¿Cuándo regresaste, pensé que te habías ido a Europa? – le lance millones de preguntas a la vez. El me abrazo y beso mi frente como su antigua costumbre.
- Si estaba en Europa pero volví ayer en la mañana – contesto.
- ¿Por qué no me visitaste? – me aleje de el y agache la mirada algo sentida, aun después de todo, no le guardo rencor, quiero que las cosas queden como amigos.
- Parece que no entiendes que tu y yo ya no somos amigos – dijo indiferente. Me dolieron sus palabras y su gesto frió.
- ¿Qué? ¿Por qué dices eso liam? – dije abrumada.
- Porque tu estas con justin, lose porque ayer en la noche pase por tu casa y lo vi entrar por tu balcón. Se que están juntos de nuevo – su gesto se hizo triste y dolido. Me mata verlo así.
- Pero podemos ser amigos… - susurre tratando de convencerlo.
- No, mira Male, para ser sincero me pase horas afuera de tu casa tratando de visitarte como un amigo pero no puedo, me duele pero te deseo y te exijo que sigas con justin, apenas me iba a marchar cuando te vi escaparte de tu casa, te seguí, no tenia pensado dejar que me vieras, solo quería cuidar de ti y saber a donde ibas, pero después de esto creo que no puedo seguir vigilándote para ver que locura haces, ahora hazme el favor de regresar a tu casa y fingir que nunca me viste – su voz fue cruda, dura y seca. Su gesto era indiferente, no parecía mi liam, el liam que siempre sonreía al verme. Me duele.
- Pero liam… - mi voz se quebró.
- Nada, vamos te llevo a tu casa – insistió.
- No – conteste firmemente – no pienso volver a casa – conteste con rabia.
- Estas loca ¿A dónde piensas ir? – pregunto con regaños.
- Con… jus… justin – se me fue la voz al terminar la frase, se que le dolió escuchar eso.
- ¿justin? – susurro – esta bien – confirmo.
- ¿Qué cosa? – me confundió su manera de actuar.
- Te llevo con el, no puedo dejar que andes sola a estas horas, pero que quede claro algo – me miro a los ojos tomando mi mentón – yo siempre cuidare de ti y tratare de ayudarte a ser feliz – sonrió, esa sonrisa que extrañaba por un momento se coloco en su rostro, ese gesto amable y dulce.
- Liam yo… - tartamudee. Como poder hacerlo sentir bien si lo estoy haciendo que me ayude a ir con otro chico sabiendo que el me ama.
- No te sientas mal. Yo estoy feliz si tu lo estas – sonrió de nuevo y beso mi frente.
- Gracias – murmure – es tan duro verlo así, me parte el alma no poder corresponderle, pero es que solo amo a justin, el tiempo veo que no lo a ayudado a olvidarme.
Caminamos cuadras y cuadras asta llegar a casa de justin, por supuesto yo era mas de la una de la madrugada y todo estaba apagado, liam se subió a un árbol que estaba junto a la ventana del cuarto de justin, después me ayudo a subir, abrió la ventana y me ayudo a entrar.
Antes de eso note que justin estaba completamente dormido, me acerque a la ventana y liam aun estaba en el árbol.
- gracias por todo liam – le agradecí con los ojos húmedos.
- No me agradezcas, lo hago por mi, para poder verte feliz y poder ser feliz yo también – sonrió.
- ¿Podremos ser amigos algún día? – pregunte triste, me moría por verlo tan mal. En verdad quiero seguir a su lado como su amiga.
- No lose, talvez cuando ya no te vea como la chica de mis sueños y cuando mi corazón no te desee – sonreía pero podía ver la tristura en sus ojos. Voltee de nuevo hacia atrás y justin seguía dormido, de nuevo me acerque a la ventana y al árbol que estaba pegado y liam arriba de el – talvez entonces linda – susurro – adiós.
- A… adiós – me incline
CONTINUARA....

~ C h a p t e r # THIRTY - SEVEN ~




- ¡tu mama sabe que estas aquí en los Ángeles y no en Atlanta conmigo! Ella se entero de que estas en el hospital y ahora tus papas y los míos vienen en camino, ¡lo peor es que tu mama y tu papa están enfadados, si ven a justin las cosas se pondrán peor, ellos saben que estas con el y no están contentos por eso! – me paralizo su respuesta, mis papas se enteraron de mi aventura y ahora las cosas no esta bien, menos si saben que justin esta conmigo y el me propuso este viaje.
No puede ser, esto no esta pasando, no ahora, que diablos hago para no poder ser feliz ¡nunca! Me quede mirando a la nada unos minutos tratando de asimilar lo que estaba ocurriendo pero no podia, tenia miedo a lo que mis papas dirian ahora que me ven asi con justin, talvez no me dejen estar con el por esto.
Estabamos en el cuarto del hospital y justin estaba a un lado mio, el no parecia muy alterado mientras yo me comia las uñas del miedo, vanesa estaba sentada en el sofa mirando la TV pero sin mirarla, ella tambien estaba muy nerviosa. Ahora solo nos quedaba esperar a que llegaran mis papas y mis tios para que nos dieran nuestro castigo.
Paso un rato, el doctor me habia dicho que hoy mismo podria abandonar el hospital siempre y cuando mis padres firmaran unas hojas, justo en ese momento llegaron, pude ver a mi mama entrar al cuarto con una cara de rabia y susto, todo combinado al igual que mi papa, mis tios se acercaron a vanesa y no paraban de regañarla, me senti mal porque todo era mi culpa. Aun asi no me arrepiento de esto.
- ¡Male! ¡¿Qué sientes?! ¡¿crees que puedes hacer esto, viajar sola cuando no estamos?! ¡Estas cada vez mas loca niña! ¿acaso tengo que atarte de manos y pies para que no cometas locuras? – mi madre no paraba de gritar, justin aun permanecia a mi lado sin soltar mi mano por debajo de las sabanas de la cama en donde estaba. Mis papas me miraron y despues voltearon a ver a justin.
- Perdon mama, es que esto no es lo que crees… - excuse.
- ¡¿Entonces que es?! – interrumpio mi padre - Encima de todo estuviste sola con el – apunto a justin - Malena, como te atreves, ¡¿solos los dos?!
- Señores… - hablo justin pero mi mama le hizo una seña para que no hablara.
- Justin, eres un chico lindo, se que tu y mi hija se quieren pero ya no puedo dejar que sigan, no se que paso entre ustedes estas noches solos, ni lo quiero pensar, pense que de verdad podian ser coherentes y pensar con claridad – nos miraba con un gesto de decepcion – de verdad quise que Malena y tu estuvieran juntos porque pense que seria lo mejor… pero ahora, despues de esto, no creo volver a confiar en ustedes, lo siento justin pero hablare con tu mama sobre este accidente que trajo a male al hospital, se que ella comprendera que las cosas no pueden llegar al grado de esto, no quiero que despues uno de los dos vuelva a cometer una estupidez que los haga caer de nuevo a aquí, no quiero verlos lastimados fisicamente – ella empeso a guardar mis cosas – Malena nos vamos en este momento, y a ti justin te iras con nosotros, pero despues de hoy no quiero verlos juntos – justin y yo miramos a mi madre con los ojos abiertos como platos, mi corazon se detuvo al escuchar lo que ella habia dicho.
Justin y yo separados ¿de nuevo? ¡No! eso no por favor, como es que mi propia madre me impida la felicidad, mis lagrimas comenzaron a caer y justin parecia estar a punto de llorar.
- ¡MAMA NO! ¡tu no me puedes decir que me aleje de justin! – implore llorando.
- Lo siento hija, tu misma cuasaste esto – susurro.
- Señora por favor, no nos haga esto, se que fui un tonto en cometer esta locura, le prometo no volver a hacer algo asi pero no me diga que deje de ver a su hija, por favor – justin suplico.
- Ya dije, ademas ya marque a pattie, ella esta de acuerdo, me dijo que tu mentiste, según habias dicho que viajarias con Malena y nosotros, esta muy decepcionada justin – añadio como un reproche.
Yo mire a justin confundida, el habia dicho que pattie lo habia dejado viajar a solas conmigo. Mi madre y mi papa al igual que mis tios y vanesa salieron de la habitacion para que me alistara, me dejaron a solas con justin.
- ¿Qué significa eso? ¿le mentiste a tu mama? – pregunte sorprendida.
- Si, lo siento pero es que queria convencerte, ademas queria estar a sola contigo, perdoname.
- Ya no importa – seque mis lagrimas y lo abraze fuerte – no me importa lo que digan mis papas, yo seguire a tu lado, te lo juro – le di un beso, uno humedo debido a que ambos derramabamos lagrimas.
________
En el camino del avion mis papas iban callados en la parte delantera y yo y justin atrás, no podia dejar de llorar y tampoco podia hacer nada en este momento, justin y yo no tubimos oportunidad de hablar en el camino, mis papas solo nos vigilaban
cuando llegamos a atlanta en el aeropuerto estaba pattie esperandonos, ella parecia desesperada.
- Justin como pudiste mentirme, porque me haces esto, de verdad no entiendes que pudo haberles pasado algo - pattie no paraba de regañarlo.
- lo siento mama, no quise que pasara esto - lamento justin.
- Perdon hijo pero ahora concuerdo con la mama de Male, ustedes no puede seguir cometiendo estas locuras no quiero que les pase nada y por eso... no podras seguir a lado de Malena - susuro en una forma triste.
Pattie se acerco a mi y me abrazo fuerte, despues justin se acerco con la mirada perdida, sus ojos estaban rojos de tanto llorar, solo me ofrecio su mano para despedirnos pero mi llanto no podia parar, esto no acaba aqui eso lo prometo.
Sin pensarlo dos veces me lance a sus brazos y llore como una niña, el solo beso mi frente y me solto para irse con su mama, no podia creer el modo en que esto habia acabado, NO esto no acabo, no me importa si me tengo que enfrentar a mis papas para poder seguir con justin. Yo lo amo y no pienso volver a renunciar a el.
- vamos mi vida, tenemos que irnos - mi madre sono cariñosa, para que m*erda prentende que me quiere si me acaba de quitar la felicidad.
- DEJAME, como pudiste hacerme esto. como?! - de nuevo volvi a llorar con un sollozo, parecia que estaba muriendo, me sentia desesperada por volver a justin apesar de que se fue hace unos minutos ya lo necesitaba.
Llegamos a nuestra casa en Atlanta, vanesa me habia mandado un SMS avisandome que estaba bien, ya que yo le habia marcado para saber como estaba, me puse mi pijama y me tire a la cama a llorar de nuevo, cuando me estremeci al sentir algo rodear mi cintura.
voltee asustada, estube a punto de gritar cuando vi su angelical rostro a mi lado, justin estaba aqui abrazondome por detras, no entiendo como o cuando entro pero el estaba aqui y eso era lo unico que me importaba.
- ¡Justin! - me di la vuelta para quedar cara a cara y besarlo sobre la cama - ¡¿como entraste?! - pregunte emocionada.
- por el balcon, debes ser mas cuidadosa que tal si se me te otra persona - bromeo - Creiste de verdad que me alejaria de ti - susurro sobre mi boca mientras me besaba - eso jamas - sonrio.
- Yo pense que...
- Ni siquiera lo digas, te prometo que no me alejara de ti ... otra vez.
- Te amo - lo bese de nuevo mientras la melancolia me ganaba.
- ¿Pattie sabe que estas aqui? - pregunte asustada.
- No, ella piensa que estoy dormido, no te preocupes un amigo me esta cubriendo - rio. esa hermosa sonrisa que me desquicia de amor.
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Pasamos horas hablando de cosas sin relevancia alguna, estabamos en la cama, el estaba acostado mientras yo tambien con mi cabeza sobre su dulce abdomen, mientras hablaba y hablaba yo solo admiraba su belleza, su sonrisa cautivadora, sus ojos acaramelados, a veces lo interrumpia con uno que otro beso en su cuello que le provocaba cosquillas, adoraba inalar su aroma varonil e ixquisito y provocador perfume.

CONTINUARA…..

~ C h a p t e r # THIRTY - SIX ~




Después de horas entregándonos en cuerpo y alma, dormí acurrucada en sus brazos, esta noche me siento tan dichosa, deseo que mi vida sea por siempre con el.
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A la mañana siguiente me desperté y rápidamente me duche y me vestí con un short corto y una blusa sencilla y unas sandalias, el día de hoy quería darle un regalo a justin, algo que de verdad demuestre lo mucho que significa en mi vida.
Salí del hotel, aun era muy temprano, las 9 a.m. y lo conozco tanto que estoy segura que justin no se levantara antes de las 11 así que tengo poco tiempo, el día era perfecto, con sol y calor pero agradable y un poco de viento para jugar con mi pelo largo, tome un taxi y fui exactamente a una joyería, esta antes era mi ciudad así que se donde esta exactamente, al llegar le pague al chofer y entre rápido a la joyería.
- disculpe necesito un anillo – dije al señor que entendía el lugar, un hombre ya mayor y con barba.
- Si, ¿Cómo que estilo? – pregunto el.
- Bueno la verdad busco dos anillos, uno para mí y otro para hombre – le confesé.
Después de un rato el me había mostrado tanto, pero no solo serian anillos, estos tendrían algo mas.
Cuando por fin los escogí justo como yo quería le pague al señor, con todos mis ahorros, y los guarde en mi bolso, estaba tan feliz, esto será algo que juro que nada sobre la tierra podrá anular, esta promesa.
Al salir del lugar camine sin dejar de observar la pequeña caja con los anillos adornada con un hermoso moño, caminaba sin mirar al frente cuando por tonta tropéese con una persona y caí al suelo de la cera.
- perdón – dije tímida y mirando hacia al suelo tratando de levantarme.
- No pasa nada, te ayudo – el me dio su mano y la tome para de nuevo incorporarme.
- Gracias – me sacudí sin siquiera voltear al mirar al chico.
- ¿Male? – dijo el chico con el que había tropezado.
- ¿si? – voltee a mirarlo, reconocí ese pelo castaño claro y esos ojos oscuros en su piel blanca, alto y el cuerpo sin mucho que presumir - ¡Alex! – grite entusiasmada y abrazándolo, el es uno de mis amigos, antes de irme a Atlanta.
- ¿Qué haces aquí? Pensé que te habías ido a vivir a Atlanta – dijo dándome un fuerte abrazo
– te extrañe tanto – suspiro Alex.
- Yo también te extrañe, y la verdad si, vivo en Atlanta pero estaré aquí durante unos días – sonreí y me solté de el.
- ¿vienes con tus padres? – pregunto curioso y con esa simpática sonrisa tierna.
- No, vengo con… - pensé un segundo, no le puedo decir que vengo con el famoso justin bieber, no por ahora, será en otro momento mas discreto – vengo con unos amigos – mentí.
- ¡Waoo! Que bien, eso significa que podremos salir juntos ¿aceptas? – insistió.
- Es que la verdad son unas vacaciones en grupo, no creo poder, no me dejaran separarme de los demás – de nuevo volví a mentir y lo tape con un gesto.
- Por favor, no pasara nada, hace meses que no te veía, anda – Alex comenzó a insistir mas, tengo que explicarle lo que pasa. Es mejor.
- En realidad tengo algo que confesarte, y espero me creas porque es verdad – dije nerviosa – pero mejor vamos a mi hotel y aya te cuento mejor.
El y yo fuimos de regreso al hotel y en el camino solo reíamos, Alex siempre a mi lado, era uno de los chicos más dulce que conocía, asta ahora que conocí a justin.
Cuando llegamos le dije que esperara en el living del hotel y cuando le avisara subiera, entre a la habitación y encontré a justin recién salido de la ducha envuelto en una toalla.
- ho.. la – dije entre cortado, me sentí nerviosa al verlo así, aun no entiendo porque me comporto de esa manera si lo e visto en peores situaciones. Como la de anoche.
- Hola linda – sonrió - ¿Qué pasa? Te gusta como me veo – insinuó mordiendo su labio y acercándose a mi.
- Basta – reí ante su manera de seducirme, una broma – tengo que presentarte a alguien – dije con una sonrisa.
- ¿A quien? – me miro desconcertado.
- Es un amigo de mi antigua cuadra, el vivía a unas casas de donde vivía antes aquí – le confesé.
- ¿amigo? Espero que sea menos guapo que yo – su tono fue un poco celoso.
- Tonto, yo solo tengo ojos para ti – reí y le plante un beso corto – bueno ahora le diré que pase pero antes vístete.
Baje de nuevo al living por Alex y le indique que subiéramos, nos acercamos al ascensor y el presiono varios botones cuando solo debimos presionar uno. ¿Qué rayos hace?
- ¿Por qué hiciste eso? – le dije confundida.
- Es que antes quería decirte algo – su rostro se puso serio.
- Dime después, ahora tenemos que bajar aquí, este es el piso, por suerte lo presionaste o si no hubiésemos tardado horas – solté una carcajada – después me dices que pasa, ahora ven.
Lo tome de la mano y antes de entrar a nuestro cuarto de hotel le tendría que decir sobre justin y yo.
- Alex, estoy aquí con mi novio – comente nerviosa.
- ¿novio? – repitió Alex con un rostro atónito.
- Si pero antes tengo que hacer que me jures me guardaras este secreto ¿ok? – lo mire a los ojos.
- Esta … bien – sonó decepcionado por alguna extraña razón
- Mira el, mi novio… es… es justin bieber – solté la frase rápidamente antes de que pudiera decir algo o la ansias me comieran. Vi a Alex y el parecía impactado.
- ¿justin bieber el cantante? ¿es tu novio? ¿desde cuando? ¿Cómo y donde? – pregunto asombrado y sorprendido.
- Desde,… bueno, antes, hace unos meses salimos y pues casi todo mundo se entero, es raro que tu no, después rompimos por razones personales y hace unos días volvimos pero la prensa ni los espectáculos saben, por eso no debes decir nada – insistí
El de nuevo me miro algo raro y sorprendido, entramos al cuarto y justin estaba terminado de arreglarse, pase y cerré la puerta para presentarlos.
- ya regrese – le indique a justin y el sonrió y para después mirar a mi amigo Alex.
- Hola – justin saludo a Alex con ese apretón de manos de chicos – soy justin bieber, mucho gusto.
- Mucho gusto, yo soy Alex, el… amigo de Male – sonrió.
- Bueno ya se conocen, espero que puedan ser tan amigos como conmigo – sonreí feliz.
____________
El rato paso y salimos juntos a una parte privada de la playa, fuimos a cenar y justin se comportaba muy bien con Alex, solo que este me parecía distante, algo raro no se comportaba así cuando estábamos solos, justin recibió una llamada de pattie y se alejo un momento para hablar mejor por teléfono.
- hey ¿Qué pasa? ¿Por qué estas tan cortante? – le pregunte a Alex.
- Nada – contesto con un tono seco y el rostro duro.
- Vamos, dime que pasa – insistí tratando de mejorar su animo.
- Esta bien, ¿de verdad quieres saber que pasa? Pues aquí va, estoy así de mal porque me gustas Male, me gustas desde mucho antes que te fueras, desde que nos conocimos pero nunca pude decirte porque te mudaste y ahora que aceptas salir conmigo traes contigo a esa estrellita bieber, ese idiota que esta contigo.
El parecía furioso, lleno de rabia y sus comentarios me habían dejado helada, nunca me espere eso de el, en realidad desde que fuimos amigos siempre sentí que el tenia una atención especial hacia mi pero solo pensé que era porque éramos muy unidos, no porque le gustara, además yo amo a justin y ya no lo volveré a ver a Alex. Lo mire atónita con los ojos abiertos como platos entre la noche, justin no lo veía cerca, se me había perdido de vista y Alex pararía alterado.
- ¿Qué? Eso no puede ser, , Alex tu siempre supiste que yo nunca te vi. mas que como un buen amigo, en realidad tu sabias que no acostumbraba a tener muchos novios, y lo siento pero yo amo a justin – dije firmemente, aun así sentía dolor por confesar que nunca me gustara, menos ahora que estoy con el mejor chico. Bieber.
- Eso dices, pero si rompieron una vez puede volver a pasar, vamos déjalo y dame una oportunidad – el se acercaba a mi a pasos agresivos y decididos mientras yo retrocedía temerosa.
- ¡no! justin es mi novio, el esta cerca así que aléjate antes de que nos vea, hagamos como que nunca paso nada de esto y sigamos siendo amigos – pronuncie nerviosa. Sentía que su mirada era de un psicópata, parecía que en cualquier momento me haría algo. Este no es el Alex que yo conocía, este es un chico desquiciado.
- NO, no me importa si nos ve tu noviecito, ven dame un beso y veras que te puedo demostrar que puedes enamórate de mi si me das una oportunidad – insistió.
Tenia miedo, era de noche en la playa y justin no regresaba, no había nadie que me ayudara ¿Qué pasa con el? ¿Desde cuando se había vuelto tan posesivo?
El siguió acercándose a mi y yo retrocedía pero de un momento a otro me tomo de la cintura y me acerco a ale agresivamente de un movimiento para obligar a nuestras bocas juntarse, sentí su labios sobre los míos y perdí las fuerzas, estaba aterrada, levante mis brazos para empujarlo pero el era mas fuerte, lo golpee en el pecho, y simplemente no podía sepárame de el, sentía mi boca arder, me asqueaba besarlo, sentía repugnancia al estar así con el, el me obligo a besarlo, me daba asco pensar en la clase de persona que se había convertido uno de mis amigos, Alex. Todo era inmundo en ese momento, desagradable, horrible.
Mis lagrimas caían de coraje por no poder sepárame de el y Alex simplemente me besaba deseoso, me sentía una basura, me sentí sucia, solo quería golpearlo, asta que su boca se despego de mi y el cayo en la arena, justin estaba a mi lado, el le había metido un puñetazo en el rostro a Alex. Justin estaba hirviendo de coraje mientras que yo me limpiaba la boca y escupía tratando de sacarme el horrendo sabor de ese repulsivo beso a la fuerza.
- ¡QUE DIABLOS PASA CONTIGO! – le grito justin a Alex.
- ¡No te metas! Solo eres otro estupido famoso – dijo alex levantándose de la arena.
- ¡Es mi novia y tú la besaste! ¡obvio que me meteré, además no me importa lo que pienses de mí! ¡eres una m*erda de tipo! ¡SI TE VUELVES A ACERCAR A MALE TE MATO! ¡¿OISTE IDIOTA?! – justin gruño.
Alex se acerco a justin y lo golpeo en el labio haciendo que sangre, justin de nuevo trato de golpearlo pero no quería que mi novio se metiera en problemas solo por esa basura de chico. Antes que el puño de justin golpeara a alex me acerque y me metí entre los dos para separarlos pero por mi m*ldita necedad el golpe de justin cayo en mi rostro.
Sentí un dolor demasiado fuerte y mi cabeza retumbo para después hacer que mi cuerpo cayera a la arena. Podía escuchar la voz de justin gritarme desesperado y arrepentido y aunque trate de ponerme de pie fue inútil, ya solo veía oscuro y su voz se hacia cada vez mas débil y la escuchaba menos asta que ya no recordé nada.
_______________
Me levante y estaba en la camilla de un hospital, justin estaba dormido a mi lado y pude notar que había estado llorando.
Acaricie su mejilla y peine su melena dorada, el se despertó poco a poco y cuando me miro derramo una lagrima.
- Male ¡estas bien! – me beso muchas veces en la boca, solo roces cortos.
- ¿Qué me paso? no llores justin ¿Por qué lo haces? – pregunte como tonta.
- Fue mi golpe el que te dejo aquí, desde anoche que no despiertas, te lo suplico perdóname, eres lo mas hermoso que me paso y ese idiota me provoco, soy un estupido – no paraba de disculparse arrepentido.
- Justin – lo tome del mentón y lo acerque a mi rostro – no pasa nada, esto no es para que te pongas así, ya esta todo bien y tu no tuviste la culpa – lo bese y sentí la dulzura de su boca sobre la mía, todo borraba el dolor de mi cabeza por el golpe que me dejo inconsciente.
- Te amo – dijo justin mordiendo su labio tratando de exprimir el sabor de mis besos.
- Yo mas.
El se sentó a mi lado y unos segundos después entro alguien por la puerta de una manera desesperada, era Vanesa ¿ella que hace aquí?
- ¡Male! ¡que bueno que estas bien! – Vanesa se acerco a mi y me abrazo.
- ¿Qué haces aquí? – le pregunte atónita.
- Justin me dijo lo que paso – su voz parecía acelerada – Male, paso algo malo, horrible – dijo aterrada.
- ¿Qué cosa? – pregunto justin.
- ¡tu mama sabe que estas aquí en los Ángeles y no en Atlanta conmigo! Ella se entero de que estas en el hospital y ahora tus papas y los míos vienen en camino, ¡lo peor es que tu mama y tu papa están enfadados, si ven a justin las cosas se pondrán peor, ellos saben que estas con el y no están contentos por eso! – me paralizo su respuesta, mis papas se enteraron de mi aventura y ahora las cosas no esta bien, menos si saben que justin esta conmigo y el me propuso este viaje.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r # THIRTY - FIVE ~



Nos dirigimos al hotel y bajamos de la limosina para entrar.
- ¿Te gusto este día? – justin pregunto, aunque el mismo sabia que este día era el mas tierno. Y vienen muchos mas, ahora que estoy con el.
- Me encanto – lo tome del rostro y le plante un beso para después sonreír como idiota.
- A mi me encanto tenerte de nuevo conmigo – tomo mi cintura y caminamos así adentro del hotel.
Al llegar a nuestra habitación, porque no soportaba la idea de dormir lejos de el quise estar en el mismo cuarto con mi chico.
Llegamos y parecía que algo nos llamaba, algo nos atraía en este noche, solos en la intimidad, desee besarlo y no soporte, apenas cerro la puerta me acerque a justin y lo tome del cuello para besarlo de una forma salvaje, me sentía algo atrevida pero es que deseaba sentirme de nuevo deseada, me gustaba sentir su piel en contacto con la mía.
El me siguió el juego y comenzó a besarme fervorosamente.
- ¿Estas segura? – pregunto sobre mi modo de actuar. Como no voy a estar segura, si no es la primera vez, y aunque me sentía algo vulgar, el sabia que nunca me comportaría así con nadie más.
No respondí, solo lo bese, apague la luz y continué, al principio me sentí dominante ante el asunto pero cuando sus labios y sus manos me tocaban me sentía de nuevo una primeriza.
El recorrió mi espalda con la yema de sus dedos provocándome escalofríos y cosquillas en mi cuerpo, mientras yo seguía besándolo dulcemente, sin darme cuenta de cuando o como mis manos ya estaban quitando su playera de su pecho dejándolo al descubierto y haciéndome parar para ver lo bello de su torso, era difícil no extrañar asta la mas mínima parte de el.
El de nuevo me beso trajo a sus labios y me beso, sin pleno aviso quito mi blusa dejando mi ropa interior de arriba al descubierto y aun con los ojos cerrados podía sentir su mirada en mi, mientras mis mejillas se hacían rojas y me hacia sentir avergonzada, justin me tomo de la cintura delicadamente para colocarme en la cama y poniéndose encima de mi de una forma suave y sin dañarme, comenzó a besar mi cuello y mi clavícula y podía sentir la delicia de sus caricias en mi cuerpo, todo lo que al hacia me encendía en pasión y amor.
Mi cuerpo ardía, ahora los meses de ausencia habían alterado mis sentidos ya que después de no verlo ahora deseaba posesionarme de el en cada aspecto.
Bese algo tierna su pecho para después volver a sus labios, y enredarnos en las sabanas, sin darme cuanta entre tantas caricias y besos nuestras prendas habían volado hacia el piso, y el sentía su piel en cada centímetro de mi cuerpo, el me besaba sin parar, ambos nos sentíamos en la necesidad de hacer de esta noche una recompensa por nuestro distanciamiento, podía sentir el calor acompañado del amor, sus movimientos eran delicados y sensibles, cuidaba de mi tanto, sentía su esencia en mi cuerpo, ambos estábamos ahí, solo nosotros dos en la intimidad de esta noche, escuchaba sus débiles tan cerca de mi cuello y sus dientes no dejaban de morder mis labios asta dejarlos hinchados.
Después de horas entregándonos en cuerpo y alma, dormí acurrucada en sus brazos, esta noche me siento tan dichosa, deseo que mi vida sea por siempre con el.
CONTINUARA....

~ C h a p t e r # THIRTY - FOUR ~



En la mañana siguiente desperté sin ver a nadie a mi lado, mi cuerpo tembló, el prometió quedarse conmigo y se fue tan pronto. Porque fui tan estupida para confiarme tanto.
Sin esperar Salí de mi habitación y baje las escaleras desesperada por verlo, pero cuando llegue a la cocina fue un alivio enorme ver a justin cocinando.
- Buenos días hermosa – sonrió y se acerco a mi para darme un beso corto.
- Buenos días lindo – lo tome del cuello y devore sus labios apalancándome en su cuello, el seguía aquí justo como lo prometió. Antes de soltar su boca mordí su labio como el siempre acostumbraba hacerlo conmigo.
- ¿quieres… desayunar? – dijo algo tímido debido a que la verdad el no sabia cocinar, pero aun así lo intento.
- Claro – sonreí.
Desayunamos juntos viendo TV, era lindo verlo tan feliz, me hacia tanto bien estar con el, en eso sonó el teléfono y era vanesa.
- ¿hola? - dije a través de la bocina.
- ¡hola prima! – dijo alegre - ¿Cómo te la estas pasando? – dijo refiriéndose a la sorpresa que me preparo con justin.
- Feliz, vanesa te debo tanto, eres la mejor – dije sin parar de halagarla.
- Si lose – bromeo – oye no quiero interrumpir solo que tus papas me llamaron, tranquila les dije que estabas conmigo y que estabas pasándola bien, me dijeron también que llegaran en una semana junto con mis papas, ya que decidieron hacer el viaje mas largo, solo te aviso para que te quedes con justin mas tiempo.
- Gracias, eres increíble prima… pero ¿tu con quien te quedaras? – le pregunte algo preocupada.
- Con un mi novio, ya soy novia de un chico llamado ryan, de hecho es amigo de justin.
- ¿Qué? – dije atónita, ella novia de un amigo de justin, eso no podía ser mejor.
- Mejor te cuento después, saldré con ryan, adiós y diviértete – dijo despidiéndose,
- Tu también, adiós – colgué la llamada.
Mire a justin y este ya había acabado de comer.
- no sabia que uno de tus amigos es novio de vanesa – comente.
- Si, ellos se conocieron por mi, pero bueno solo se eso – sonrió.
- OK, mis papas no vendrán asta dentro de una semana – mi sonrisa era enorme, una semana libre con justin.
- Que te parece si… - me sonrió y me tomo de la cintura – nos escapamos unos días tu & yo solos – sonrió seductoramente.
- No lose, eso es peligroso – dije algo poco convencida aunque me parecía tentadora su propuesta. Que mas da, no me importa lo que pase siempre y cuando este con mi justin - ¡esta bien! – conteste alegre – serán las mejores vacaciones a tu lado.
- Solo nuestras – repitió y me beso para morder mi labio.
- ¿Y a donde iremos? – pregunte curiosa y emocionada.
- A los Ángeles.
- ¿A mi antiguo hogar? Recuerda que antes vivía ahí, no creo que sea buena idea – confesé.
- No pasa nada, no creo que alguien diga algo, además es uno de los lugares mas emocionantes ¿quieres ir?
- Esta bien – cerré el acuerdo con otro dulce beso – me iré a empacar las cosas, por cierto… ¿Y tu mama? Ella sabe de esto, que estas aquí – lo mire preocupada.
- Claro, ella me animo a que te buscara, ella sabe que lo que siento contigo es de verdad y por eso me apoya – sonrió y me tomo de la cintura para pegarme a su cuerpo – jamás te dejare escapar de nuevo, es una promesa – sonrió.
- Espero que cumplas eso porque me estoy escapando – reí y me libre de su cuerpo para correr hacia mi habitación jugando con justin.
- ¡Eso crees! – el me siguió asta mi cuarto para atraparme y plantarme miles de besos.
___________
Bueno esta todo listo, mi ropa, mi dinero, mi teléfono por si vane me necesita, mi maquillaje, todo lo que puedo necesitar.
Baje las escaleras y justin ya había regresado del hotel donde se hospedaba, traía consigo sus maletas listas.
- ¿Lista? – pregunto justin tiernamente.
- Claro que si – conteste amistosa.
- Entonces vamonos – el tomo mis maletas y las suya y subimos al taxi.
Llegamos al aeropuerto y cuando abordamos el avión nos sentamos juntos como es de suponerse, el no paraba de hacerme reír en el viaje y mis risas resaltaban en el lugar, todos me veían como si estuviese loca, y si lo estoy, estoy locamente enamorada de mi chico.
Cuando llegamos a los Ángeles todo me pareció lindo, extrañaba mi antigua cuidad, aquí era muy diferente que en Atlanta, aya era fresco pero aquí hacia un agradable calor.
- Vamos, tenemos que ir al hotel – sugirió justin.
- Si – respondí.
Tomamos otro taxi y llegamos al hotel , era realmente enorme & hermoso entramos y subimos a nustro cuarto y sin esperar me cambie y justin también, algo para agradable para el calor y sencillo y justin iba algo sencillo, sin exagerar tan atractivo como siempre.
- Te vez muy linda – dijo mordiendo su labio.
Gracias – sentí como mis mejillas se ruborizaban, nunca voy a dejar de ponerme nerviosa junto a el, ni aunque pasen mil años, siempre me sentiré abrumada ante su belleza.
{Aquí es donde ustedes se imaginan las cosas como si fuera una película de amor, mientras ríen y se escucha la música de fondo ;P} [audio’: Justin Bieber – That should be me]
- Vamonos, quiero llevarte a un lugar – me tomo de la mano y enredo sus dedos con los míos. No lo soltare jamás.
El rento una limosina, algo tonto sabiendo que no debería llamar la atención pero que importa, el me besaba a cada rato en la mejilla, en la frente o en la boca, solo no dejaba de hacerlo y me gustaba sentir que me amaba.
Cuando llegamos, estábamos en la playa y bajamos para encontrarnos con la mas hermosa vista, era hermoso lo que mis ojos veían en este playa
- ¿Te gusta? – pregunto nervioso.
- Claro que si – respondí emocionada.
- Entones ven – me tomo de nuevo de la mano y me hizo correr en la playa, nos quitamos los zapatos y nos acercamos al mar.
Podía sentir el aire correr y jugar con mi cabello, jugábamos en el agua lanzándonos unas gotas y riendo como nunca, no podía creer lo feliz que me hace ver su sonrisa.
Sin pleno aviso me tomo de la cintura con una sonrisa y me cargo para correr mas a dentro del agua y sumergirnos los dos.
- Te amo – acaricio mi rostro para quitar mi pelo húmedo de la cara.
- Yo aun mas – lo tome del cuello y el aferro sus manos a mi cintura para plantar sus boca en la mía.
El beso no pude ser mas perfecto, en el hermoso atardecer, en medio de la playa y ambos empapados, me detuve un segundo para poder verlo y sonreír, el hizo lo mismo que yo, nos besábamos y parábamos unos segundos para sonreír como dos tontos enamorados.
- ¡alcánzame! – dije alejándome de sus besos y corriendo con una sonrisa enorme – si me alcanzas podrás tener derecho a todos los besos que quieras – bromee, el siempre tendrá derecho a todos los besos que desee.
- Entonces no se diga mas y corre porque cuando te alcance te besare asta que muera de cansancio – amenazo con su hermoso rostro sonriente.
Yo trataba de huir de el pero quise dejarlo alcanzarme, entre al mar empanadote aun mas y el corrió tras de mi.
- tendrás que cumplir tu castigo – bromeo y tomo mi cintura para besarme.
- Lo haré, no pienso negarme – lo tome del cuello y junte su boca con la mía. Esta es la más agradable condena, una que estoy dispuesta a pagar con gusto y sin penas.
Lo bese, el me tomaba fuertemente de la cadera para no dejarme escapar, no seria capas de hacerlo aunque no me detuviera, comencé a besarlo tan suavemente, el beso fue lento y dulce, algo tierno, algo que demostraba a cada segundo el amor que nos teníamos.
- No me canso de decirte lo mucho que te amo – dijo sobre mi boca y con su frente pegada a la mía.
- Si lose, jamás podrás deshacerte de mi, ahora no podrás alejarme de ti porque me estoy volviendo adicta a ti – dije sonriente, feliz dichosa.
- Eres lo mejor de mi vida – volví a juntar mis labios con los suyos.
Nos detuvimos y de nuevo justin me cargo en sus brazos para llevarme a mas adentro del mar, nos sumergimos en el agua y de nuevo volvimos a besarnos, el aire no hacia falta, con sus besos me bastaba, era romántico un beso dentro del mar, aguantando la respiración y manteniéndonos solo con nuestros besos.
Nadamos juntos admirando la belleza del lugar, aunque lo mas hermoso en mi vista era el, jamás dejara de sorprenderme lo perfecto que era.
Jugamos nadamos y reímos en la playa, nos sentamos un rato a ver el atardecer y cuando se hizo de noche decidimos irnos.
Nos dirigimos al hotel y bajamos de la limosina para entrar.
CONTINUARA....

~ C h a p t e r # THIRTY - THREE ~



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Ya han pasado un mes y medio, a mi no me ha parecido así, yo siento que han pasado años desde la ultima vez que reí, me e vuelto una tonta, entre al colegio de aquí cerca y no hay mucha gente que me hable, me e vuelto tan silenciosa que asta a mis padres les preocupa, en las noches aun lloro por justin y nunca salgo de mi cuarto a menos que sea para la escuela, parece que empiezo a empeorar por que e llegado al punto de imaginar a justin a mi lado, tengo alucinaciones con el, a veces creo verlo con esa sonrisa, imagino su rostro en otros cuerpo, me estoy volviendo en una psicópata, vanesa antes siempre venia a visitarme para ver como seguía pero por mas que ella quería mejorar mi animo yo nunca se lo permitía, ella parece haberse cansado de mi maldito comportamiento y hace semanas que me prometí volver a ser feliz pero me resulta imposible si quiera pensar que perdí lo mas importante en mi vida. Justin.
El pospuso su gira por algo de su CD, pero ahora perece que se dio unas vacaciones fuera de las cámaras y los paparaziz, eso me desespera, ahora lo poco que me enteraba de el era por TV y ya no sabré nada, no entiendo su comportamiento.
El no ha salido con nadie y si lo hace no lo resistiría, las ultimas veces lo veo un poco distante pero aun así feliz, a mi me agrada saber que esta bien, sin mi.
- Male ¿estas ahí? – era la voz de mi prima. Parece que aun no se ha dado por vencida.
- Pasa – dije desde adentro de mi habitación oscura.
- Hola prima – me saludo y yo igual.
- Hola vanesa.
- Aun no piensas Salir de este maldito cuarto – me regaño, ya no era raro que lo hiciera.
- Déjame en paz, si viniste para eso entonces te puedes ir – gruñí.
- No, mis tíos me acaban de llamar para que te llevara conmigo – ella empezó a tomar una maleta y metió ropa y zapatos míos.
- ¿Qué haces? ¡no! mis papas no dijeron eso, ¿Por qué rayos me tengo que ir contigo? – débilmente me levante de la cama y me acerque a ella.
- Porque tus papas saldrán de la cuidad junto con los míos y te vendrás a quedar a mi casa – no paro de empacar mis cosas sin mi permiso.
- Ellos no pueden, no me han dicho nada, es mentira – la detuve y le quite mis pertenencias.
- Si lo hicieron solo que tu ya no escuchas, no prestas atención, te has vuelto una psicópata – ella no paraba de gritar al igual que yo, pero eso es algo normal, siempre que venia acabamos así.
- ¡No, no iré! – dije firmemente mientras ella me fulminaba con la mirada.
- Malena, no te vez, te has vuelto detestable, incomprensible, triste, sin vida, ya no eres tu, no entiendes el daño que te haces, la semana pasada volviste a caer al hospital por que no comías ni dormías bien. de verdad crees que así vas a cambiar las cosas – ella no paraba de hablar como si fuera mi madre, solo se la pasaba sermoneaba – ¿quieres seguir así? ¿te gusta sufrir? Entonces hazlo, ya no voy a seguir discutiendo, solo una cosa mas… de verdad aun sigues culpando a la vida por esto, es estupido que sigas así, tu sola eres la que no quiere mejorar, ¿De verdad te gustaría que justin te vea así mientras el esta feliz sin ti? – esa ultima frase me traspaso el pecho, me hizo daño escuchar la gran verdad que a dicho, el esta tan feliz y yo aquí destrozada por su ausencia. No más.
Sentía como mis lágrimas caían y vanesa me miro horrorizada, arrepentida de haberme dicho esas cosas tan feas.
- Male perdóname yo no… - ella me abrazo y llore en su hombro.
- No importa, tienes tanta razón, debo seguir adelante sabiendo que el ya no me recuerda, tengo que demostrarle al destino que aun no me vence – la abrase fuerte.
- Espere tanto para que dijeras eso – suspiro – yo te ayudare a que seas la de antes.
Ambas nos fuimos a su casa después de que mis papas y los suyos partieran, llegamos a su casa y comenzamos a ver películas de terror y de risa, era una pijamada de solo nosotras, era raro pero me sentía de nuevo bien, nos estábamos divirtiendo tanto y reía con cada tontería que hacíamos.
- ¿hola? – contesto su teléfono – si esta bien te veo aya – ella colgó rápido y me vio con una sonrisa picarona.
- ¿Qué pasa? – pregunte curiosa.
- Me acaban de invitar a una fiesta de antifaces – contesto emocionada – ¡vamos!
- No, aun no quiero salir – dije de nuevo en mi tono pesimista.
- Anda Male, créeme que te aseguro que no te arrepentirás – ella insistió tanto, nunca era tan terca pero acepte de mala gana.
- Esta bien – suspire.
- ¡Gracias! Enserio tenemos que vestirte hermosa, no sabes lo que puede pasar en la fiesta – subimos a su cuarto y empezó a buscar entre sus cosas.
Abrió su armario y saco un hermoso vestido, era realmente lindo me dijo que eso me pondría y ella saco otro vestido para ella, me dio un antifaz que combinara con mi vestido y nos arreglamos.
Me puse mi vestido , solté mi pelo y lo alacie para acogerlo solo de un lado con un prendedor, pinte mis ojos y un poco en mis mejillas y algo de rojo en mis labios, pero solo algo natural y me puse mi antifaz
Ya estábamos listas y vanesa tomos las llaves de su auto, subimos y nos dirigimos a la fuiste, me sentía rara, hace tanto no salía a recorrer Atlanta y mucho menos de noche, ya casi olvidaba lo lindo que era este lugar por estar en mi habitación.
Llegamos a una casa enorme, era hermosa y lujosa, había montones de chicos pasándola bien, todos reían y bailaban, andaban muy elegantes y todos traían antifaces, eso hacia la noche aun mas interesante, el lema de la fiesta es “Todo puede pasar en una noche, lo que nunca sabrás es con quien paso” y le quedaba perfecto, todos parecían algo atrevidos y era seductor la idea de no saber con quien estas coqueteando, aun así era romántico ver a algunos sonreír y ver la química entre ellos.
Podía sentir mi piel pedir a gritos a justin, mis ojos aun no se cansaban de llorar por el y sentía mis lagrimas caer en mis piernas sentada en la banca, mientras estaba con la mirada agachada vi Unos pies, unos zapatos de chico acercándose a mi y cuando levante mi rostro la noche era oscura y no había mucho que ilumina el lugar, aun así no podría ver su rostro por el antifaz que tenia puesto, el me miro algo curioso.
- hola ¿estas bien? – su voz era ronca, no mucho pero si era varonil aunque aun así era dulce. No podía ver su rostro ni distinguir sus facciones por que la mascara cubría parte su rostro aun así note que su sonrisa era hermosa y me parecía algo conocida, la luna no alumbraba mucho y nos dejaba en la oscuridad, me era demasiado difícil verlo bien, solo note que traía un traje de chaleco negro y su cabellera parecía de color claro.
- Si, gracias – trate de sonreír pero mis ojos húmedos me delataron.
- Eso no lo creo – el se sentó a lado mió en la banca - ¿porque lloras? – pregunto dulcemente.
- Por nada, no estoy llorando – dije firmemente.
- Si tu lo dices – ironizo – entonces ¿quieres entrar y bailar conmigo? O lo podemos hacer aquí – su propuesta fue demasiado directa, apenas y lo acabo de conocer.
- No gracias, nose bailar – mentira, claro que se pero no pienso darle el gusto, solo busca coquetearme, no entiende que yo solo quiero estar sola, no necesito la compañía de un chico que no sea justin.
- Anda vamos yo te enseño, solo una pieza y no te vuelvo a molestar – insistió sonriente. Había algo en el que hacia sentir rara, sentía una extraña sensación en mi corazón, no pude negarme después de todo el me dejara en paz si cumplo su pedido.
No dije nada y me puse de pie a su lado, me di cuenta que era un poco mas alto que yo.
- no quiero entrar, si quieres bailar conmigo será aquí en el jardín, aun se escucha la música – puse mis reglas y el acepto.
- Claro, será como tu quieras – sonrió de nuevo. Hay algo en el que me hace sentir melancólica.
- ¿Por qué insistes en bailar conmigo después de que te rechace? – pregunte confusa.
- Porque se que te darás cuenta que fue mejor haber aceptado – sus palabras me confundieron aun mas, parecían tener otro sentido.
Comenzó a sonar una canción, la música estaba tan fuerte que se podía escuchar perfectamente desde donde estábamos. Es irónico que vaya concederle un baile a un chico del que ni siquiera se su nombre.
Coloque tímidamente mis manos en sus hombros y sentí que mi respiración se agitaba, pero cuando el coloco sus manos en mi cintura sentí mi piel arder después de meses de estar fría y perdida, el vació dentro de mi parecía haberse calmado, era extraño sentir esto, es poco coherente sentir esto por alguien que hace pocos minutos conocí.
Nos movíamos lentamente al compás de la música, todo me gritaba que lo besara. ¡No! ¡yo no pienso volver a probar otros labios! Yo solo tengo un dueño de mi alma. Y ese no esta aquí.
El me miraba constantemente de una forma extraña pero la oscuridad no me permitía ver el color de sus ojos, seguíamos meciéndonos y podía sentir como mis manos temblaban de miedo, algo sentía mi cuerpo, algo que yo no comprendía.
- Aun sigues siendo tan linda como el primer día – dijo en susurro.
- ¿Qué? – pregunte algo desconcertada pero el no contesto mi pregunta y siguió hablando y bailando a la vez.
- No puedo creer que no seas mía, pero comprendo que tu felicidad no esta conmigo – sus palabras no tenían sentido, el quien es para poder decir eso si apenas y nos conocemos.
- ¿de que hablas? – mi voz se iba del miedo
- De lo vació que me he sentido sin ti – contesto algo melancólico.
- No entiendo que dices, porque dices esas cosas, tu y yo no nos conocemos, ni siquiera sabes quien soy, talvez me confundiste por el disfraz – dije aterrada y desconcertada.
- Se quien eres exactamente Malee – contesto decidido y seguro. En efecto sabe mi nombre ¿Quién diablos es? La luz de la luna se hizo mas fuerte cuando las nubes dejaron de cubrirla iluminándonos, lo vi y un temblor recorrió mi cuerpo. El se quito su antifaz para dejar ver su rostro mejor.
Su cabellera era dorada como el oro, su cuerpo un poco fornido pero sin resaltar tanto, sus ojos eran de ese color miel dulce que empalagaba y sus tan perfectos y rosados labios apetecibles, fue cuando mi corazón estallo en miles de sentimientos perdidos en el dolor, mis ojos de nuevo se humedecieron al darse cuenta de quien era esa tan anhelada presencia. No podía creer lo que mis pupilas veían, este es mi justin, ¿el esta aquí de verdad? Me tambalee, perdía las fuerzas para mantenerme de pie mientras el me miraba, iba a caer pero sus manos lo evitaron, me detuvieron y me hicieron sentirme segura de nuevo, no podía hablar quería gritar pero simplemente no respondía al impacto del encuentro.
- regrese, solo por ti estoy aquí – dijo mi alucinación.
- Esto no es real, es un delirio, tu no puedes estar aquí – dije con un hilo de voz y retrocediendo a pasos lentos llena de horror.
- Soy real, por favor perdóname… vine por que te extrañe tanto, no puedo seguir fingiendo que ya te olvide porque eso no es verdad, no me importa si sigues con liam, no me voy a rendir – el se acerco a mi y me miro a los ojos. ¡Es el! de verdad estoy con el. mi corazón latía tan fuerte que me causaba dolor y mi cabeza estaba mareada.
No me importo en absoluto quien me viera, me lance a sus brazos y podía sentirlo, lo abrase tanto como mis brazos pudieran, mis ojos no dejaban de llorar de felicidad.
- No estoy con liam, el y yo nos separamos hace tiempos… por que aun te amo – dije llorando, el me miro con una sonrisa en su rostro – perdóname por haberme comportado como una tonta fingiendo que estaría mejor sin ti, este tiempo a sido un infierno en tu ausencia, por favor no te vuelvas a ir, por favor – escondí mi rostro en su cuello mientras lloraba.
- Yo también te amo, regrese porque no puedo vivir sin ti – el me abrazo de la cintura y después beso mi frente.
No podía describir la inmensa dicha que sentía al verlo de nuevo, quería atarme a el para no volver a alejarnos.
Después volví a mirarlo y lo bese, sentí de nuevo la exquisita sensación de sus labios aferrados a los míos, mi piel ardía después de ser helada sin el, mis ojos no dejaban de admirar su belleza, su pelo dorado, sus ojos miel, sus labios que son mi droga. Lo amo tanto. El beso fue como si me despertara, de nuevo sentía felicidad en mi vida, y aunque estaba llorando era de felicidad de sentir sus manos en mi cuerpo y su aliento chocar en mi piel. Nuestras respiraciones se combinaron en cada beso y nuestras lenguas extrañaban jugar entre ellas, parecía que fueron años sin el, anhelaba tanto volverlo a ver y ahora que lo tengo no pienso dejarlo ir, no pienso de nuevo renunciar a el por una estupidez.
Es extraño, hace unos segundos antes de saber que el era justin, mi cuerpo se sentía dichoso, sentía calma de estar junto a el, es como si mi alma siempre lo reconocería aunque mis ojos no pudieran verlo, su aroma seguía siendo el mismo tan deleitable para mis pulmones, su boca era aun mas apetecible y deseada que antes, su pelo dorado seguí igual pero sus facciones ahora eran mas adultas pero aun seguía viéndose tan dulce como antes y era aun mas alto que yo, su voz, su voz a cambiado con el tiempo, ahora es un poco mas ronca que antes pero seguía siendo melodiosa antes mis oídos, eso explica porque su voz no la pude reconocer.
Seguía besándolo mientras lo aferraba a mi atenida a su cuello y el recorría mi espalda y mi cintura con sus manos, no quería despegarme ni para tomar aire.
Nos detuvimos para poder hablar.
- ¿Cómo me encontraste? ¿Cómo sabias que estaba exactamente aquí? – pregunte mientras acariciaba su suave mejilla.
- Tu prima me dijo que estarías aquí, siempre supe que eras tú aun con ese antifaz – rió.
- ¿Ella te ayudo? – mis ojos se abrieron como platos, vanesa había planeado esto, ahora entiendo porque insistía tanto. Gracias a ella, le debo tanto.
- Si, ella… me contó de ti, se que no has estado muy bien desde que liam se fue y mucho antes – me miro algo culpable. El tiempo JAMAS me ara inmune a su inmensa belleza.
- Si pero por favor no quiero recordar el pasado, quiero estar contigo sin tener que volver a sufrir, por favor dejemos eso y vivamos el momento.
- Esta bien - me beso de nuevo. Jamas me cansare de su boca.
Empezo a sonar la misma cancion de aquel dia que me confeso todo, la de first dance, la misma en la que habiamos bailado por primera vez juntos, el comenzo a cantarla en mi oido y bailabamos, era la mas hermosa noche, jamas me habia sentido tan feliz, jamas nadie podra hacer que me aleje de el, de nuevo.
Nos quedamos viendo sonrientes a los ojos, ninguno queria alejarse del otro.
- ¿quieres que vayamos a tu casa? Vanesa me dio tus llaves – su sonrisa era provocadora y ese gesto tan suyo de morder su labio. Extrañaba cada rasgo de el.
- Esta bien – sonreí y caminamos de la mano entre lazando sus dedos con los míos. Parece que mi prima tenia todo planeado, la quiero tanto y le debo tantas disculpas.
Subimos a su auto y el Conducio asta mi casa, esta noche mis papas están de viaje y llegaran asta que termine el fin de semana. Podríamos estar solos sin que nadie nos estorbe. En el camino no podía dejar de mirarlo, extrañaba cada aspecto y cada movimiento, parecía una babosa pero es que no podía ignorar su belleza.
Al llegar entramos a mi casa, era mas de la una de la mañana y me moría de sueño pero no quería dormir. Entramos a mi cuarto y nos quedamos ahí.
- Eres tan hermosa – susurro el en mi oído.
- Tú eres un tonto por haberme enamorado así – dije con una sonrisa, ambos estábamos acostados en mi cama viéndonos como si fuera la primera vez.
- Si, soy un tonto por que amo a la chica mas sexy del mundo – mordió su labio y sonrió.
Extrañaba sus inoportunos comentarios. Ese es el chico que me tiene loca.
Pasamos horas platicando y me hacia reír con sus tontos comentarios, el me besaba sin pleno aviso y sonreía algo travieso, cuando dieron las tres de la mañana mis parpados me pesaban tanto, pero resistía y me mantenía despierta.
- duerme – me ordeno justin con esa angelical voz.
- No quiero, no quiero cerrar los ojos y despertar mañana sin ti – mi rostro fue triste, tenía miedo de perderlo de nuevo.
- Yo no me iré, me quedare contigo de ahora en adelante, ahora duerme y te prometo que mañana seguiré a tu lado Malee – me beso, fue corto pero sentí todo su cariño en ese rose de labios.
El me abrazo de la cintura por atrás y sin darme cuenta me quede dormida.
En la mañana siguiente desperté sin ver a nadie a mi lado, mi cuerpo tembló, el prometió quedarse conmigo y se fue tan pronto. Porque fui tan estupida para confiarme tanto.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r # THIRTY – TWO ~




- ¿Qué es esto? – pregunte con el rostro lleno de lagrimas y tomando entre mis manos el sobre blanco.
- Liam te dejo una carta, me pidió que te la entregara – contesto preocupada, la mama de liam se sentía mal y me doy cuenta que ella esta tan desconcertada como yo.
- No entiendo, ¿Por qué se fue? ¿Fue por mí? ¿Será que el ya no quería estar mas a mi lado? – pregunte sin siquiera esperar a que me pudiera responder, miraba con atención el sobre y mis lagrimas caían en el, humedeciéndolo. Me sentía abandonada, traicionada, débil, sentía que lo poco de vida que me quedaba, liam se lo había llevado en su partida.
- Male, ambas sabemos que el adoraba estar contigo y liam no se iría así sin una razón – me dijo acariciando mi pelo y secando mis lagrimas.
- Quisiera pensar que de verdad hubo una buena razón – me dolía saber que lo único que me ayudaba día con día, la única persona capaz de curar las heridas, se fue – me tengo que ir. Adiós.
- ¿No quieres que te lleve? Es peligroso – insistió.
- No, necesito estar sola por favor, aun así le agradezco todo, gracias por cuidar de mi como si fuera si hija, gracias por intentar detener a liam, se lo agradezco – la abrase como una dura despedida, no tengo mas razones para volver a esta casa si liam no esta aquí – adiós.
- Adiós linda.
Salí de la casa a gran velocidad y tome en un taxi. En el camino no podía dejar de llorar y pensar que me encontraba sola, ya no hay nadie con quien pueda estar, liam me mantenía de pie por el dolor de perder a justin. Ahora ambos se habían ido. Estoy completamente sola.
Trate de abrir el sobre mientras estaba en el taxi pero tenia nervios a lo que pudiera contener escrito, talvez son palabras de odio, talvez no debería ver lo que dice, talvez saber que paso solo me lastimaría mas. No se que hacer, ya no hay nadie que pueda aconsejarme.
Baje rápidamente del taxi para entrar en mi casa y poder leer la carta más íntimamente.
- ¡mama ya llegue! – grite tratando de ocultar la tristeza - ¿mama? ¿papa?
Al parecer no había nadie en casa, mire un papel que estaba en la mesa y decía que mi mama había salido de compras con mi padre. De nuevo en la soledad.
Corrí a mi habitación y de nuevo comencé a llorar, tenia miedo, no quería pensar en lo doloroso que seria despertar mañana y no estar con liam.
Cerré la cortina de la ventana de mi cuarto y apague la luz, no había mucha luz mas que la poca que se escabullía desde afuera del cristal, era suficiente para poder leer.
Abrí el sobre algo temerosa y saque una hoja con letras de tinta, liam había escrito casi en toda la hoja. Comencé a leerla.
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Male, mi hermoso ángel, tus ojos verdes me cautivaron y tus labios rojos me embrujaron, eres como mi ángel de la guarda y sabes que te amo, se que si estas leyendo esto ahora estarás pensando que te deje, que te abandone cuando mas me necesitabas y seguro me estas odiando y pensando que quiero hacerte sufrir pero no es así, yo te amo mas que a nada y si hago algo, solo lo hago pensando en ti, como te lo dije esa noche, el día que cumplimos un mes, el mejor mes de mi vida, se que en realidad tu no piensas como yo pero te agradezco porque me hiciste tan feliz al darme tantos cariños y recuerdos, esos besos y tus sonrisas, jamás podré entender porque alguien tan hermosa puede sufrir por un chico, si lose, se que en ningún momento olvidaste a justin, se que trataste de ser feliz conmigo pero no lo lograste, esa noche por fin logre entender que jamás me amarías como lo amas a el, por eso me comporte de esa manera tan distante, por eso te dije todo lo que dije, es verdad lo que te confesé, por eso calle tus labios antes que me pudieras decir un "te amo" por que se que esas palabras pierden valor si no son reales, se que me quieres porque lo decías una y mil veces, pero solo me quisiste, nunca me amaste, y atesoro esos momentos en los que me abrazabas y te acurrucabas en mis brazos, me siento dichoso de saber que un día necesitaste de mi y yo me convertí en tu protector, me gustaba saber que dependías de mi y adoraba hacerte feliz como un amigo, la noche de ayer, la ultima juntos, no quise seguir y te deje porque quería que fueras a buscarlo a el, justin estaba partiendo y quería que tu misma te dieras cuenta que el es el único al que amaras, te amo y yo siempre haré lo mejor para ti y por eso me marche, porque no quiero ser un estorbo sabiendo que ti felicidad esta con el y no conmigo, me aleje porque se que si yo estoy cerca de ti tu jamás podrías ser feliz, se que te dolería verme sufrir y te castigarías a ti misma por algo que tu no tienes la culpa, simplemente tu corazón ya tiene dueño y si de verdad me quieres hacer feliz solo hay una cosa que debes hacer, búscalo, ve por justin, ve y dile la verdad entrégale todo el amor que yo siempre desee para mi, ve y dale a el lo que a mi no me supiste entregar y el podrá regalarte un infinito amor que yo pude darte porque no es el que buscabas, se feliz, yo me recuperare, se que un día no sentiré este dolor y se que podré recordar nuestros momentos juntos y poder sonreír por ellos, ahora lo que me mantiene alegre es saber que un día fui parte de tu vida.
Nunca olvides que siempre estaré para ti. Con cariño,Liam.
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¡¿Qué?! ¡No!, ¡Eso no puede ser!, entre mas leía mas me sentía una basura, el se fue por mi, se fue porque creyó que con justin estaría mejor, eso no es… verdad, no, el y yo terminamos, liam no podía haberse ido por eso, yo se que podría llegar a amarlo, ¡no Dios mió no!
Podía sentir la culpa me caía en la espalda, cada vez podía respirar menos y mi pecho casi sangraba de agonía, era estupido e ilogico que el hiciera esto, el y yo estabamos bien, perfectamente bien, como pudo haber pensado eso si ya teniamos un mes juntos ¡juntos los dos! , ¿Dios mio porque a mi? Que hice para merecer esto, sabes que yo ya no puedo soportar más.
Senti como mis fuerzas se acababan poco a poco mientras transcurrian los segundos, me tire al suelo y abrase mis brazos a mi pecho, sentia un inmenso frio a pesar de que el dia era calido, mi cuerpo temblaba y mi vista se hacia mas borrosa por las lagrimas, cada recuerdo en que alguna vez fui feliz parecia perdido, ya no tenian sentido, ahora me e quedado sola, por completo sola. Simplemente desee dejar de existir, no permiti que el aire entrata por mi nariz ni a mis pulmones, aguante la respiracion por minutos y despues de eso senti como mis parpados se hacian pesados asta que los deje caer y cerre mis ojos para caer en un trance del que ya no quiero despertar. No tiene sentido querer vivir si no tengo a nadie.
Sentia como alguien me movia y escuchaba voces angustiadas pero estas se distorcionaban, apenas y podia escucharlas , parecian varias personas algo preocupadas y asustadas, no entiendo que pudo haber pasado, quisiera levantarme pero no puedo mi cuerpo no responde a mis ordenes.
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Abri los ojos algo torpe y sin ganas y distingui una luz muy brillante, y me era dificil poder abrirlos por la inmensa luminaria, cuando por fin mis pupilas se adaptaron al ambiente pude abrir los ojos y ver con claridad, estaba en un hospital ¿Qué hago yo aquí?
Me levante un lentamente y mis papas estaban ahí, en cuanto me vieron moverme corrieron asta a mi.
- ¡hija! – mi mama me abrazo algo efusiva - ¿te sientes mejor?
- Si – asenti con la cabeza - ¿Qué me paso? – talle mis ojos y la mire desconcertada.
- Caiste inconciente, estas loca o que, tu misma te provocaste esto – menciono algo exaltada – ¡el doctor dijo que tu misma te impediste respirar Male! ¡¿en que diablos estabas pensando?! ¡¿Estas loca?! – parecía que explotaría de coraje pero mi papa la calmo tocando su hombro.
- Hija ¿Por qué hiciste eso? ¿en que estaba pensando? ¿te sentías mal? – mi padre no fue muy diferente a mi mama, el igual no dejaba de interrogarme como si fuera una psicópata.
- Estoy bien y eso es lo que importa, además no fue algo provocado, solo que me estaba ahogando, solo eso – mentí.
Es obvio que si les digo de mi fallido intento de suicidio me mandarían a un siquiatra y me verían como una loca. Admito que fue la manera más tonta en que pude intentar suicidarme. Dejar de respirar, que tonto berrinche.
- No, no estas bien, necesitas pensar coherente niña pero eso lo hablamos después – dijo mi madre - ¿y donde esta liam? ¿no fuiste con el?
En ese momento me recordó TODO, volví a caer, me volví a sentir tan frágil, casi olvidaba lo sola que me encontraba a pesar de haber tanta gente a mi lado podía sentirme estupidamente vacía, tenia ganas de volver a dormir, para que mi*rda despertaba, ¿solo para sufrir? ¿Eso? ¿Qué acaso el mundo me quiere ver agonizando? ¡Porque m*erda no me dejan morir y ya!
Volví a sentir ese frió insoportable en mi cuerpo y mis ojos ya no sabían que llorar, mis lagrimas ya se había terminado. Porque a mi. Justin ya no esta & liam me dejo por mi maldito trauma con justin. Que más puede pasar.
- Male ¿Por qué lloras? ¿terminaron liam & tu? – mi madre acaricio mi mejilla deshaciendo la lagrima en mi piel.
- Ese niño se atrevió – interrumpió mi papa con un tono agresivo pero mi mama le lanzo una mirada enojada y este se fue de la habitación para dejarnos hablar.
- Es que… - no podía hablar porque sentía que si lo hacia de un momento a otro se me escaparía un quejido de dolor, limpiaba mis lagrimas pero estas cada vez salían mas rápido – liam se fue…se marcho porque dijo que yo debería ser feliz con justin, el se fue porque pensó que no lo quería y lo odio por haberme hecho esto, el era el único que me hacia sonreír y me abandono – me lance a sus brazos y ella dulcemente me acobijo en su pecho, así cubierta en su hombro deje salir el dolor y el llanto.
- Hija… el te quiere, no es justo que lo odies por tratar de hacer que busques tu felicidad – ella jugaba con mi pelo y yo permanecía escondida en sus brazos, aun así podía imaginarme la tranquilidad de su rostro al igual que su voz – el esta seguro de lo que hace, si no lo supiera estoy segura que no te abandono, al contrario, te esta dando la oportunidad que seas feliz con el amor de tu vida.
- Eso es tonto, el es mi novio – era – y el es a quien quiero, si de verdad hubiera querido eso se hubiera quedado conmigo – añadí con melancolía.
- ¿Estas segura? ¿Qué no te das cuenta Male? Tu siempre que hablas de liam solo dices “lo quiero” pero nunca dices que lo amas, tu no lo amas, solo pretendes quererlo, para que te engañas solo di que en verdad solo tienes un amor, se que ese es justin – sus palabras parecían tan seguras, y repetía las mismas cosas que había dicho antes Vanesa, pareciese que lo practicaron.
- Eso no es… - tartamudee.
- No digas que no es así, hija, te e escuchado algunas noches llorar por justin aun estando con liam, se que as intentado amar a liam por que sabes que el se merece tu corazón pero es inútil querer obligarte a amar a alguien, enamorarse no se puede decidir – me aleje de sus brazos para poder mirarla a la cara y ella sonreía.
Ella estaba tan segura que tenia razón y la tenia, porque e intentado una y mil veces obligarme a no amar a justin pero es inútil olvidarlo si lo llevo impregnado en la piel. Pero ya que mas da, el se fue, ambos se marcharon.
- Eso ya no importa – trate de hacer el rostro duro para no parecer estar a punto de llorar pero me venció el dolor. Maldita sea, cada día me vuelvo mas inútil – justin se fue mama, el se marcho y no volverá en meses, además el ya me olvido, desde hace mas de un mes que no se nada de el que no sea por la TV, el nunca a intentado comunicarse conmigo. Se marcho mama, el ya esta mucho mejor sin mi. Ya no insistas.
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Llegamos a casa y mi mama y mi papa parecían algo protectores, me vigilaban a cada segundo que no cometiera una locura asta que llego la noche me encerré en mi habitación y ellos se fueron a dormir, ya que no me han dado mi especio personal, en muchas ocasiones quise morir, quería gritar de sufrimiento pero no podía, me sentía tan rara, podría jurar que estuve horas mirando a la nada sentada en un rincón de la casa, parecía un fantasma, y así me sentía, ya nadie estaba a mi lado para hacerme sentir viva.
Cuando la oscuridad lleno el cuarto me senté en el balcón y miraba constantemente el collar de justin, el que el me había regalado, a veces pensaba que todo había sido un sueño, ya nadie parecía recordar que justin y yo fuimos algo, por suerte antes de volverme loca podía tener una prueba de que estuve con el, era lo único que me quedaba además de mis recuerdos.
Presiento que los días me parecerán años, ya no creo tener fuerza para querer despertar, ¿para que hacerlo? Si solo vivo para agonizar en silencio.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r # THIRTY - ONE ~




- No, no es que liam… no estoy lista – mis lagrimas comenzaron a caer y no entendía porque. Porque me cuesta tanto, es mi novio se supone que lo amo y me gustaría estar con el así.
- Entiendo – su mirada fue triste como si hubiera visto algo que sabia que pasaría, algo que predecia – no te preocupes – volvió a ser el mismo y sonriente liam. – te quiero tanto, eres una increíble chica, y no mereces sentirte mal – sus palabras parecían tener otro significado, como si me quisiera dar a entender algo. El seco mis lagrimas con sus manos y me abrazo fuerte.
- Te quiero tanto liam – lo abrase lamentando no poder hacérselo sentir como se merece.
- Lose – me apretó contra su pecho dormido y me gusto inhalar su aroma – se que me quieres – levante mi rostro para besarlo pero el se movio y no me lo permitio, simplemente beso mi frente, su rostro sonreia pero lo sentia algo raro. No entiendo que pasa.
- Gracias por estar siempre conmigo - le agradeci mientras me arropaban sus brazos, sentia algo de melancolia.
- Siempre que de verdad me necesites estare para ti, y creeme que lo que hago, aunque paresca lo peor, solo lo hago por ti, por tu felicidad, para que estes bien – me estrecho fuerte y su rostro era serio. ¿Porque se comporta asi?
- ¿pasa algo malo? – pregunte algo nerviosa
- Para nada, solo queria que supieras que eres una chica maravillosa y que te agradesco lo feliz que me as hecho, te amo.
- Yo tam... - antes que terminara de hablar el choco sus labios con los mios para besarme solo un segundo.
- Es tarde y me tengo que ir – indico mirando su reloj.
- ¿no te quedaras esta noche? – pregunte algo confundida.
- No, quiero ir a casa a atender unos asuntos, y no creo que a tus papas les guste ademas tu tienes que descansar o talvez tengas cosas que hacer – ¿cosas que hacer? ¿que podria hacer yo esta noche? nada.
- Esta bien, ¿mañana vendras cierto? – pregunte entusiasta.
- No lose, yo te llamo - sonrio y ambos nos dirigimos a la puerta. Es la primera vez que liam se niega a visitarme sin una razon.
- Esta bien, espero tu llamada. Adios – de nuevo trate de besar sus labios pero el solo beso mi frente rachasando mis labios. Siento algo de miedo, algo raro esta pasando con el.
- Adios – el se fue a su coche y se fue alejando rapidamente en el pavimento.
Entre a casa y me sente en el solitario sofa, la casa estaba tan silencioso y yo no pidia dejar de preguntarme porque liam se comporto tan frio, creo que lo desepcione, soy una estupida, mañana tengo que recompensarselo.
Me vesti con mi pijama y me baje de nuevo a la cocina para beber un poco de agua y cuando mire la fecha y la hora, senti un horrible dolor y una desesperacion enorme, ¡hoy! ¡Justin partira hoy y no regresara en meses! si es que regresa, como pude olvidarlo, esta es la fecha en que dijo partiria de atlanta para viajar en todo el mundo y tardaria meses.
Queria correr, buscarlo al aeropuerto, detenerlo, pero es en vano, el ya me olvido. Llore en medio de la oscuridad de mi habitacion, lloraba asta llegar casi a gritar de dolor aferrando en mis manos el collar que me obsequio, pense que lo superaria, pense que podria pero no fue asi, lo amo, lo seguire amando pero ahora liam es el unico con el que debo estar.
Pase toda la noche llorando, lamentando que se fuera, antes fue facil, sabia que estaba cerca y ahora me doy cuenta es que no me afectaba porque sabia que podia ir a buscarlo si un dia no resistia mas su sin el, pero ahora que se fue me siento estupida pretendiendo ser fuerte, me doy cuenta que jamas deje de extrañarlo ni un poco, solo pretendia ser feliz porque crei que de verdad un dia lo seria.
Me quema el pecho, mi corazon quiere salir a buscarlo y mis ojos parecen llorar sangre por el, me aferraba a mi almohada pensando en aquella noche, cuando deje que se fuera, sentia que ahora mas que nunca lo amaba y lo necesitaba, como olvidarlo si esta mas presente que nunca, ahora si, toda ilusa esperanza se perdio y se marcho junto a el.
En la mañana desperta agotada, sentia mi cabeza estallar y sentia un gran hueco en mi cuerpo, ese hoyo se que es solo por justin, siempre estuvo ahi solo que pretendia que no lo sabia. Nada es para siempre. Eso me consuela, espero que este dolor no sea por siempre.
Me duche y como prometi dije que recompensaria a liam, aunque me sentia debastada tenia la ilusion que cuando viera a liam me sentiria mejor.
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Lo he llamado mil veces y no contesta su telefono y en su casa tampoco, mis padres ya han llegado de su viaje y me siento en la necesidad de ir asta su casa para buscarlo.
- Mama ire a casa de liam – avise acercandome a la salida de la casa.
- Apenas llegamos y ya te vas, esta bien no tardes e invitalo a cenar si quieres – sugirio mi madre con una sonrisa.
- Ten cuidado Male – dijo mi padre un poco protector.
- Si papa, ya tengo 16 años y me se cuidar.
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Tome un taxi sabiendo que el camino es largo, cuando miraba por la ventana viendo la calle podia sentir como la ausencia de justin me carcomia a cada segundo y solo anelaba ver a liam para poder borrar eso de mi, solo el puede hacerme sonreir en este momento.
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Llegue a su hermosa casa despues de un largo camino, baje del taxi y me acerque a tocar la puerta, me abrieron la puerta y me encontre con su madre.
- Hola señora – la salude algremente.
- Hola Male, pasa – su voz parecia triste y algo nerviosa.
- ¿Se encuentra liam? - pregunte estusiasta mirando toda la casa.
- Malena, el ... liam se fue – su cara cambio por completo y parecia asustada y culpable.
- ¿A donde? ¿tardara mucho? es que tengo que regresar tempranoa casa o si no mis papas se molestaran – mire mi reloj.
- Male...– la señora se acerco a mi – liam se fue de Atlanta – la mujer parecia algo asustada por mi reaccion y yo sentia que caeria y quedaria sin sentido. ¡Esto no puede ser verdad!, el no seria capas de irse y dejarme sola. Lo necesito.
- ¡¿Que?! ¡El no podria irse sin mi, menos sin decirme nada! ¡Lo necesito!- comense a desesperarme tanto, me maree,caminaba sin rumbo y mis ojos se humedecian por el agua salada de mis lagrimas. La mama de liam, Ivon, me detuvo y me abrazo.
- El quiso irse a Europa , le ofrecieron una beca para estudiar aya el dijo que no iria para estar contigo pero despues ayer en la noche cambio de opinion y empaco sus cosas, no quiso decirte nada porque insistio que era mejor asi, yo le implore que recapacitara y que hablara contigo sobre sus drastico cambio de planes pero no me escucho, dijo que tu no lo necesitabas a el.
- ¡NO,NO,NO, YO SI LO NECESITO! ¿como pudo ser capas? ayer estabamos juntos y hoy se marcha – cubri mi rostro y segui llorando. Me senti tan debil, me siento sola a pesar de tener tanta gente conmigo, me sentia desprotegida, se fue, sabe que no soporto este infierno sin el. Primero justin ahora el. – ¡¿Porque me dejo asi?! – grite entre llanto.
- Male perdoname estoy segura que liam te amaba y quisiera poder decirte que regresara pero ni siquiera yo estoy segura - saco un sobre blanco de un cajon lleno de recuerdos y regalos que yo le habia dado – toma, el me pidio que te lo entregara.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r # THIRTY ~




- Claro que si – lo tome entre mis brazos y bese sus suaves labios, el no noto que una lagrima salio de mis ojos verdes, sentí algo abrumador y un sentimiento poco bueno, algo me decía mi corazón, pero no entendía, talvez estoy muy feliz y por eso lagrimeo. Espero que Vanesa se equivoque, espero que justin sea feliz, estoy segura que no me necesita, el esta mejor sin mi.
_________________
Hoy cumplimos un mes liam y yo, un mes, que me pareció eterno, mis días son como todos, liam y yo salimos como todos los días, la diferencia es que yo ya no vivo mas en la casa de mis tíos, mi papa compro una casa y mando a traer nuestras cosas desde los Ángeles, ya es seguro que nos quedaremos aquí, sobre justin, pues después de unos días de hacerme novia de liam me entere que “rompió” con Selena, aunque nunca fue verdad lo suyo, también me entere que pronto saldría hacia su tour mundial y que no regresaría asta dentro de meses, me dolió saberlo, en verdad me dolió demasiado ese día llore como nunca pero estoy feliz por el, porque en verdad a el parece hacerlo feliz eso, esta triunfando aun mas, yo lo sigo amando y no mentiré, pero desde ese día note que su vida va mejorando, justin ya ni siquiera parece recordar que un día me conoció, tuve razón, el lo supero mejor que yo, aun me paso algunas noches recordándolo y mis lagrimas salen pero fue lo mejor, liam y yo pues seguimos siendo los mismos de antes, como amigos solo que ahora tenemos algunos lujos de novios. No, no he tenido intimidad con el porque no me siento bien, siento que algo me lo impide talvez solo son nervios, talvez solo es cuestión que nos dejemos llevar. No es que lo este planeando, solo digo que si se da no me negare como otras veces.
Termine de arreglarme y quedo todo perfecto, mi vestido, mi pelo y mi maquillaje, baje de mi nueva habitación para abrir la puerta, esta noche mis papas se fueron a celebrar su aniversario fuera de Atlanta y esta noche no estarán en casa.
- Hola liam, pasa – dije abriendo la puerta.
- Hola hermosa – me beso en los labios como de costumbre.
- Te hice una cena yo misma – confesé orgullosa, yo no soy buena para cocinar pero debo decir que esta noche me lucí.
- Se ve muy deliciosa – como siempre liam tan caballeroso, talvez no piense así y solo miente.
Nos sentamos a cenar y charlamos, era lindo estar a su lado y nunca me aburría con el, me sacaba miles de sonrisas con su presencia y me hacia sentir especial, siempre trata de hacerlo. Cuando nos acercamos a la sala porque me tenia una obsequio.
- dime que es – suplique tratando de hacer un gesto tierno – por favor – reí.
- Esta bien, te lo daré de una vez – se rindió y saco del bolsillo de su pantalón una pequeña caja, cuando la abrió note que eran dos collares uno de mujer y otro de hombre y tenían… nuestras iniciales, sentí un temblor en el cuerpo, me recordó a la cadena que aun tengo guardada muy cuidadosamente en mi cajón, el collar que me rehago… justin. Mi mirada se centro en el objeto y me sentí una basura, sentí como si estuviera engañándolo, ¡basta! Yo no estoy engañando a nadie, justin ya es parte de mi pasado… ¿Entonces porque me siento así?
- Déjame ponértelo – no dije una palabra, estaba paralizada. Liam se acerco a mi y después coloco la cadena en mi cuello dejándola caer en mi pecho con una “L” colgando.
- Gracias – fingí sonreír, Quero arrancarla de mi pecho, no quería traerla puesta, no sentía que pertenecía ahí. Pero trate de pensar positivo, solo soy una idiota, yo lo quiero a liam y no dejare que estos estupidos pensamientos me hagan sentir mal.
El se acerco y me beso, no lo rechace, es mi novio y tiene derechos especiales en mis labios, hoy cumplimos un mes, tal vez sea tiempo, con justin no tarde tanto.
Lo tome del cuello casi obligada, algo me había echo cambiar de ánimos pero aun así quiero disfrutar el momento, el se merece que lo ame, los besos comenzaron algo poco animados pero después de minutos el calor comenzó, algo me animo pero solo un poco, el me tomo por la cintura puso sus manos en mi cintura, liam de un momento a otro parecía mas emocionado y me besaba asta dejarme sin aire, ya después de unos largos minutos dejo de besar mi boca para acercarse a mi cuello haciendo erizar mi piel, me sentí algo incomoda y no me gustaba eso, no es porque lo hiciera mal si no porque me sentía insegura, no sentía placer con sus caricias, algo esta mal, estoy siendo algo egoísta sabiendo que el me ama y me a dado momentos increíbles. Lo tome de su camisa y lo acerque de nuevo a mi boca con la única finalidad de alejarlo de mi cuello porque me resultaba algo desagradable que estuviera recorriéndolo con sus labios, no es lo mismo que con… justin.
El comenzó a acariciar mis piernas algo indeciso, no sabia si a mi me gustaba y el siempre era alguien respetuoso pero no dije nada, deje que siguiera. Los minutos pasaban y ya era tarde fue un rato de besos y caricias pero ahora parecía llegar a otro nivel el me recostó en el sofá y de nuevo me abrumo sentir sus besos en mi clavícula. Ya no soporto mas, no me gusta, no estoy lista.
Me separe algo agitada de liam y el me miro avergonzado y desconcertado.
- perdón no quise llegar a tanto – se disculpo.

CONTINUARA....

~ C h a p t e r # TWENTY- NINE ~



- Lo siento justin pero estoy cansada de esto – me separe bruscamente de el – estoy cansada de creer que podemos ser novios y ser felices. La única verdad es que no podemos estar juntos y sabes por que – me acerque de nuevo a el y lo tome de su rostro para acercarlo a mí – porque tú no confiaste en mí a pesar de que yo si lo hice, perdone tus errores pero tú no supiste perdonarme a pesar que yo no fui culpable. Y hay otra cosa mas… - sentí como por mi mejilla corría una lágrima.
- ¿Qué cosa? – justin me sujeto fuerte de la cintura algo aterrado. Quería decirle que estoy confundida, no se que me pasa realmente con liam, no puedo describir mis sentimientos.
- No estoy segura de… - entre corte las palabras, tengo tanto miedo, estoy tan confundida – es que… creo que estoy confundida – mi cara se lleno de horror al ver la de justin, era mas que obvio que le habían afectado mis palabras en cada parte de su ser.
- ¿Cómo que confundida? No entiendo – dijo exaltado - ¿ya no sientes lo mismo que antes? O será que… - vi como me miraba con rabia – ¡es ese liam! ¡¿verdad?!
- Por favor tranquilízate – le suplique nerviosa.
- No me digas mas, ya no quiero escucharte – el se metió al baño para vestirse, yo sabia que esto no terminaría aquí, seguiría la discusión, me vestí de una vez antes de que saliera. Cuando salio evito mi mirada, una lagrima cristalina corrió por su mejilla y eso fue un golpe al corazón. Me acerque a el un poco temerosa.
- Por favor dame tiempo para pensar las cosas – le rogué. Me acerque y lo tome por el cuello pero el me evadió.
- Lo siento pero si puedes tener dudas de lo nuestro entonces en realidad no hay nada que pensar, tu ya me confesaste que de verdad sientes algo por liam y yo no te detendré – el se acerco a mi y beso mi frente mientras mis lagrimas quemaban mi piel, mis ojos me dolían de verlo sufrir. No puedo con esto, pero tenia que decirlo, tenia que confesarle la verdad – pero me duele tanto… que no quiero estar cerca de ti sin que seas mía. Vaya forma en la que acabo esta maravillosa noche, lastima que aun con eso dudes de lo que sientes por mi. Adiós Malena.
- Justin por favor, dame tiempo, te lo suplico – mi voz se quebró en el llanto, los sollozos era demasiado audibles.
- Quisiera pero me es demasiado difícil – suspiro y la luz del sol saliendo ilumino sus profundos ojos color miel.
- ¡no justin! ¡por favor, se que te amo pero solo necesito aclarar mi mente! – no me importo gritar, solo quería que el me escuchara.
Justin se acerco al balcón para irse, y de pronto alguien toco la puerta de mi habitación, al parecer mi llanto y mis gritos despertaron a alguien. El me miro y sin decir nada y se apresuro a irse antes de que entraran al cuarto, al verlo salir sentí que mi alma se fue con el, me tire de rodillas en el suelo y deje el paso libre al llanto sin poner resistencia. Como poder con todo esto ¡¿Cómo?! Yo también tengo sentimientos, yo también sufro, sobre todo ahora.
- ¿Male? – entro mi prima a mi habitación justo cuando el se había marchado – ¿Qué paso? ¿Por qué estas llorando? Te escuche desde mi cuarto – ella se acerco a mi y se arrodillo a mi lado para consolarme con una abrazo mientras escondí mi rostro en su hombro y seguí llorando.
- Vanesa… se fue, de nuevo, lo deje irse pero es que no se que me pasa, estoy demasiado confundida – dije llorando. Sentía que el aire se me iba y que de pronto todo parecía estupido e ilógico. Tengo que aclarar mi mente.
- ¿Quién se fue? – pregunto asustada.
- Justin – al pronunciar su nombre mi voz de nuevo se quebró y cayo a los sollozos.
___________
- ¿ya te sientes mejor? – pregunto Vanesa mas tranquila. Ya por fin había dejado de llorar después de un buen rato.
- Si – respondí limpiando de mi rostro las lagrimas.
- Ahora si, dime que paso ¿Qué paso con justin? – pregunto. Mi prima y yo estábamos en mi habitación y por suerte ella fue la única que me escucho gritar y llorar, todos los demás seguían dormidos.
- El estuvo aquí toda la noche – respondí apenada y triste – discutimos y se fue, de nuevo volvimos a separarnos – aunque la verdad nunca regresamos pero yo lo sentí así.
- Pero… ¿Cómo que estuvo aquí? Ustedes… – me miro sorprendida. Ella ya tiene una idea de lo que paso, y acertó – enserio tuvieron el valor de, pues tu sabes, aquí sabiendo que están tus padres y los míos – ella rió algo picarona – bueno eso no es lo que decías. Continua, ¿Por qué discutieron? ¿Cuándo regresaron? ¿desde cuando se están viendo? Pensé que ya no se veían – no dejo de preguntar confundida.
- En realidad, fue solo hace días, el y yo tuvimos unos encuentros algo poco decentes, en realidad fueron atrevidos, de nuevo caí en su juego pero justo ayer… - recordé el beso con liam y mi piel se erizo. Una señal de que algo pasa entre los dos – bese a liam – Vanesa parecía sorprendida, y al mismo tiempo alegre, no tengo idea de porque.
- ¿entonces estas saliendo con liam pero estuviste viéndote con justin? – resumió desconcertada.
- Algo así – me sentí mal por eso – pero ahora, pasa algo, cuando estoy con liam me siento bien, me siento protegida, me siento alegre y cuando lo bese… – toque mis labios recordando el momento – sentí algo lindo.
- ¿Y que hay de justin? ¿ya no lo amas? – me miro raro.
- Claro que si, lo amare asta que tenga memoria y respire… pero, ya no tengo fuerzas para seguir, tengo miedo a lo que viene, esto tan solo esta empezando y ya pasamos tantas tragedias ¿Qué será después? Pues nada, porque no llegara al “después” el es famoso, yo una chica normal, el viaja por todo el mundo, yo un día tendré que irme a vivir a otro lugar, el puede tener a cualquier chica y romper mi corazón, yo simplemente no podría soportar eso. Nada es para siempre.
- ¿Eso es todo? – ironizo – de verdad yo pensé que eras mas fuerte, pensé que mi prima era una chica que luchaba por lo que quería. Me equivoque – suspiro decepcionada.
- Es que no entiendes, lo amo pero pasa algo con liam…
- No – me interrumpió con una voz seca - no pasa nada, te e visto y concuerdo con que el te hace feliz… pero solo como un amigo, y si, talvez cuando lo besaste sentiste algo pero antes que nada ¿sentiste la algo como con justin? – me ataco de una forma cruel con sus palabras y regaños.
- N… no – tartamudee.
- ¡Lo vez! – dijo triunfadora y teniendo la razón – eso es porque no lo amas, solo finges quererlo como algo mas que un amigo.
- ¡Eso no es verdad! – me defendí. Ella no podía decir eso, no sabe nada de lo que siento con el ni con justin, es mi prima y la quiero pero ella no es yo – liam es alguien especial.
- Lo es, pero no de la forma que tu quieres creer, el es un chico increíble pero no lo quieres. El solo te hace sentir protegida y por eso quieres sentir que lo amas, solo por compromiso y culpa.
- ¡Ya basta! No quiero seguir hablando del tema, tu no entiendes – dije molesta.
- Esta bien, pero que quede claro que yo entiendo perfecto, la que no lo quiere entender eres tu, y espero que no sea tarde cuando te des cuenta – suspiro y se puso de pie para abandonar la habitación y dejarme sola.
Ella no sabe, no entiende lo que me pasa, liam es especial, y ya lo que paso, paso, justin de nuevo se marcho y solo quedaba hacer una cosa. Dar el siguiente paso con liam. Ser su novia.
- hola linda – liam me dio un beso en la mejilla saludándome.
- Hola Liam – sonreí.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué querías verme? – entro a la casa y después nos sentamos en el sillón, no había nadie en casa así podríamos hablar bien.
- Quiero hablar contigo de… - me temblaban las manos de miedo, algo me hacia querer arrepentirme pero lo ignore, lo llame porque quiero que seamos novios, quiero mostrare a Vanesa que si quiero a liam, y sobre todo, quiero pretender que no me hace falta justin si estoy con liam.
- ¿de…? – liam bromeo.
- De… tu… & yo – me sentía rara hablando de ese tema con el.
- ¿tu & yo? – Repitió asombrado - ¿Qué pasa con eso?
- Liam, estoy segura en dar el siguiente paso. Quiero ser tu novia – fui capas de decirlo, ahora será el destino que decida que pasara.
- ¿Es enserio? – su sonrisa era de oreja a oreja y sus ojos se había abierto por completo.
- Si, enserio.
- Eso es lo mejor que me pudiste decir, y ahora para hacerlo oficial… - se acerco a mi y me miro a los ojos - ¿Male quieres ser mi novia? – pregunta tonta, ya le he dicho que si, pero aun así no me canso.

CONTINUARA....