miércoles, 1 de septiembre de 2010

~ C h a p t e r # TWENTY-TWO ~




- Adiós justin – le di la espalda y abrí la puerta para entrar pero el me sostuvo por la muñeca tratando de detenerme.
- Espera… - suplico.
- Lo siento, es lo mejor para los dos – susurre sin mirarlo siquiera me solté de su mano y entre a casa cerrándole la puerta.
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Quiero morir, me quiero matar tal vez así se vaya el dolor. Entre y por la ventana mire como se marchaba con ese rostro angelical que hoy se veía al borde del sufrimiento, mi cuerpo tuvo ganas de correr tras de el pero puse resistencia, tengo que ser fuerte
Yo lo dañe pero… ¿que para que seguir esta mentira?, lo amo pero no quiero estarme dañando así. Ni tampoco a el.
Corrí a mi habitación aunque Vanesa trato de seguirme le dije que quería estar sola, como siempre, ella comprendió. Llegue y me tire de nuevo en el suelo y la alfombra amortiguo la caída, de nuevo oculte la cara entre mis manos y solté el llanto, era desconsolado y tan terrible que parecía como si me estuvieran torturando, y en efecto, lo estaban haciendo.
Es de esperarse qua ahora mi mundo se vuelva gris y ya no le encuentre el sentido a nada.
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Hoy se cumplen dos semanas desde aquel doloroso encuentro con justin, los días se han vuelto infernales y mi madre sabe muy bien porque, pattie le contó que justin y yo terminamos en definitiva y ella insiste en que si yo quiero podemos irnos a nuestra casa, en los Ángeles, pero note que mis papas estaban muy cómodos con la tía lili y el tío will así que no quiero arruinarles su felicidad solo por mi maldita depresión, Vanesa… ella y yo esta semana hablamos muy poco, a decir verdad, yo soy la que no hablo con nadie, estoy en una maldita depresión, ya no rió, no como, solo acostumbro a picar y jugar con la comida, me la paso en “mi” habitación. Como una zombi. Tampoco se como es que una persona normal pueda llorar tanto como lo estaba haciendo ahora yo.
Tan solo dos semanas y estoy agonizando y el colmo de todo es que en la TV y en todas las revistas se publico la noticia del año:”Justin Bieber rompe con su novia”.
Ya la gente me tomaba como asunto pasado, no era la gran cosa y me gustaba que ellos ya no me vieran como alguien importante solo por el hecho de salir con justin, no ya no mas.
Como las últimas mañanas después de su ausencia solo me levantaba, me duchaba y después volvía a la cama, encerrada en ella, con las cortinas prohibiéndole a la luz del sol entrar y dejándome en la oscuridad. Lo amo y lo seguiré haciendo, no es posible olvidarlo pero tengo que tener la esperanza de que algún un día podré vivir sin el, podré sanar las heridas y se vuelvan cicatrices, cicatrices del ayer.
De justin, bueno de el se solo lo que aparece en el televisor aunque pattie me llama a veces para ver como estoy nunca hablamos del tema, ella nunca pronuncia justin a pesar que es su hijo y aunque a veces me muero por preguntar por el me trago mi curiosidad, sus entrevistas y las noticias, se le ve alegre, no parece estar sufriendo como yo. Me alegro que al menos el este bien Estaba de nuevo metida en mi cabeza y recordando todo hasta que alguien toco la puerta, es extraño, ya nadie viene a mi habitación sabiendo que no saldré de ella.
- hija – dijo mi madre del otro lado de la puerta.
- ¿si? – conteste muy bajo, ya casi no recordaba el sonido de mi voz.
- Alguien te busca - ¿me busca? ¿pero quien?... por supuesto justin no es. El ya tiene cosas más importantes que yo, además yo fui quien lo alejo. Por el bien de los dos.
Me puse de pie con dificultad ya que últimamente, debido a que no como bien ni duermo bien, siempre me siento débil. Quite el seguro de la puerta para ver a mi madre.
- ¿Quién me busca? – pregunte desconcertada y curiosa.
- Es el chico de la vez pasada, liam.
- ¿Liam? ¿el esta aquí? – mi mama asintió con la cabeza.
- Ve a saludarlo, male se que tu no estas bien, te hace falta despejar tu mente, el mundo no se te va acabar solo por justin – si que puede mama, estoy segura que eso si es posible.
- Dile que no estoy – no tengo ánimos de ver a absolutamente nadie.
- Malena – me dijo a secas mi madre, como un regaño – el vino desde lejos y condujo durante horas ¿y tu lo tratas así? El no tiene la culpa de lo que te pasa a ti – me quede pensativa y recapacite, es verdad el no tiene porque sufrir las consecuencias de mi maldito comportamiento.
- Esta bien – susurre. Baje las escaleras a paso lento y débil, sin ánimos. Al llegar abajo lo vi sentado en la sala con Vanesa, mi tía lili y el tío will junto con mis papas ya estaban a punto de irse a cenar, los cuatro.
- Hola – liam se acerco y me saludo con un calido beso en mi mejilla fría.
- Hola liam, hola vane – les dije a los dos.
- Bueno em… yo ya m tengo que ir caro, pero antes quiero hablar contigo – dijo Vanesa y ella me llevo a la cocina, lejos de liam.
- ¿Qué pasa? – dije algo preocupada.
- Male, se que estas mal, lose todo y tengo que decirte que no puedes seguir de esa forma, te estas haciendo daño, mírate – dijo exaltada – esta no eres tu y yo no quiero que mi prima siga así, liam viene con las mejores intenciones y tu no lo quieres recibir.
- Pero…
- Pero nada, o cambias de una vez o te quedaras sola. Me tengo que ir. Adiós.
Ella se marcho y liam me esperaba en el living, vane tenia demasiada razón, esta no soy yo, y solo me hago daño…. Pero es que no están fácil pretender que nada paso, no es fácil pretender que justin ya no esta conmigo.
De nuevo volví con liam.
- perdón por hacerte esperar – dije fingiendo una sonrisa.
- No hay problema – esa linda sonrisa de nuevo estaba en su rostro.
- ¿y que haces por aquí? – pregunte amistosa.
- Bueno pues… vine a ver como seguías, ¿ya se fueron esos rasguños?
- Si, ya no hay nada de que preocuparse – sonreí.
- Que bien… male, ¿te sientes bien? te noto un poco mal – el toco mi mejilla y la acaricio un poco.
- No, estoy perfecta, no pasa nada, solo que no he dormido bien esta noche – sonreí. Es obvio que el parece no saber nada de mi historia y no pienso contarle, no tengo porque meterle mas preocupaciones.
- Si eso dices – dudo un poco – esta bien.
El y yo conversamos horas. Parecía que liam tenia el don de de mejorar a la gente con su presencia porque con tan solo un tonto comentario me robaba una sonrisa, me hacia reír a pesar de que yo pensé no volverlo hacer, no creí que estar con el me calmara el dolor y sanara un poco mis heridas del corazón, gracias a el de nuevo comí, el insistió en pedir una pizza y yo acepte pensando en no comer pero el me hizo hacerlo, insistió que debía comer un poco o me haría cosquillas, eso me hizo devorarla sabiendo que detesto las cosquillas, por fin gracias a liam el tono rosado de mis mejillas había vuelto y el rojo de mis labios revivía, ya no me veía tan mal como antes.
Pasaron las horas y constante el mas hablaba mas me olvidaba de mis horribles recuerdos, ahora me doy cuenta que el es demasiado atractivo, es muy lindo y esos ojos verdes junto con su sonrisa eren muy lindas, era muy apuesto y nunca había pensado en el de esa forma, yo no note lo lindo que era gracias a que me la pasaba pensando en justin. Es de esperarse que tenga alguna novia por ahí, no creo que exista una chica que no lo encuentre apuesto.
Llego la noche y el se tenia que ir pero espero a que llegaran mis papas porque no me quería dejar sola, es un chico muy atento, pero por mala suerte mis tíos y mis papas llegaron tarde, el tenia que manejar horas y ya estaba demasiado oscuro, mi madre se sintió culpable por no llegar a tiempo y ella y mi tía lili le insistieron que se quedara esta noche, a el no le gustaba estorbar pero le dije que es como un empate, estamos a mano ya que yo una vez también me quede en su casa, el rió y después acepto con gusto.
Nos quedamos en la sala juntos viendo una película ya que no quería volver a mi cuarto sabiendo que en cuanto llegara a la soledad las lagrimas volverían y la oscuridad me comería viva encerrándome en mi dolor. Liam acepto y todos se fueron a dormir, vanesa esta noche no dormiría en casa, mi mama parecía demasiado contenta al ver que mientras liam estuviera conmigo yo ya no lloraba mas, y era verdad su presencia me calmaba.
- y bueno… - dijo liam – quiero saber mas de ti ¿puedo?
- ¿Qué quieres saber? – fruncí el seño.
- Haber – dijo rascando su barbilla algo pensador - ¿tienes novio? – creo que su pregunta fue demasiado directa e incomoda.
- No - eso me trajo a la mente a justin, que en efecto, lo nuestro ya es cosa del pasado.
- Entonces… ¿Por qué tienes un “J” colgada en tu cadena? – el me miro entrecerrando los ojos. Busque en mi cuello el collar que me había regalado justin cuando éramos novios, manosee mi cuello y busque pero no estaba la cadena.
- ¿Tu como sabes que yo tenia una cadena? – le dije algo exaltada al no encontrarla.
- Porque te la vi, cuando te desmayaste se callo – saco algo de su bolsillo y era mi preciado collar, se lo arrebate de las manos – no debiste tocarlo – soné algo paranoica. Me lo colgué en el cuello y lo escondí bajo mi blusa, es lo único que me queda de justin.
- ¿Por qué traes eso? Tu no tienes una razón para traer una “J” te llamas Malena.
- Es algo que no tiene importancia, ya olvídalo – suplique.
- Si eso quieres – dijo algo confundido – y… ¿Qué más quieres saber de mí? – trate de salvar la conversación y dejar el tema de mi colgante a un lado.
- Haber… la verdad ya nada, creo que te conozco mas de lo que piensas – su voz sonó misteriosa y algo sexy.
- No lo creo… - mi tono y mi cara se hicieron triunfadoras.
- Pues… yo digo que si – liam se acerco a mi rostro con esa hermosa sonrisa, ese gesto tan sencillo y esos ojos que te atrapan.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r # TWENTY-ONE ~




Estaba algo inconsciente pero aun así logre sentir que alguien me hablaba, una voz varonil que no logro reconocer, me levanto en sus brazos y después de eso, no se nada.
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Abrí los ojos lentamente abrumada por el golpe y algo de dolor me perforo en un costado del torso cuando me moví, me mire y en definitiva no era la ropa que yo traía puesta antes de este raro suceso, mi vestido no estaba en mi cuerpo y ahora en su lugar estaba una playera, al parecer de hombre, y un pequeño short.
Mira a mi alrededor y me temblaron las manos al ver que estaba lugar que no me era absolutamente conocido ¿Dónde estoy?, no recuerdo nada, ni siquiera se que paso, ah si, ya recordé algo. Lo más doloroso. El rechazo de justin. En ese momento resonaron en mi cabeza sus horribles palabras: “Lárgate, no te quiero ver mas en mi vida” y ese dolor que por un rato se desvaneció de nuevo había regresado y con mas fuerza. Pero que mas da, el fue quien no me creyó, ya no hay nada que pueda hacer.
Me levante de la cama con dificultad y soltaba algunos quejidos de dolor, el cuerpo me dolía físicamente, era como si me hubieran golpeado con camión.
Seguía gimoteando y quejándome de mi malestar y cuando justo por la puerta de la grande y elegante habitación desconocida entro un chico. Era de estatura un poco mas alto que yo, pero a decir verdad yo a comparación de otras chicas soy baja así que el no era del todo muy alto, tenía ojos verdes tez clara y pelo un color castaño muy claro, casi cenizo, con un cuerpo algo fornido pero sin exagerar. El me miro algo sorprendió y se acerco. ¿Qué diablos hago yo aquí?
- ¿Estas bien? – pregunto mientras me ayudaba a caminar.
- ¡¿Quién diablos eres tu?! – me separe bruscamente de el pero el dolor hizo que me contrajera y me retorciera - ¡arghhhhh! – grite de dolor tomándome del torso.
- ¿estás bien? déjame ayudarte por favor – insistió el chico.
Pasaron unos minutos de dolor intenso mientras el curaba la herida en mi estomago, tan solo eran algunos rasguños pero en contacto con el alcohol parecía que me hubiese perforado todo el estomago, el chico era tan pacifico y educado que me era difícil gritarle sin sentirme mal, el termino su curación y después me sonrió como afirmando que ya estaba mejor. Estábamos en el living y a decir verdad era precioso y enorme, tenia un toque acogedor y algo me hacia sentir cómoda, pero no, es hora de saber que paso.
- ¿Quién eres? – pregunte algo nerviosa mientras el se sentaba a mi lado en el sofá.
- Mi nombre es Liam, Liam Wilson – me ofreció su mano y yo la estreche un poco tímida – ¿y tú? ¿como te llamas? – esa sonrisa pacifica no se borraba de su rostro.
- Malena, Malena smith – dije algo un poco confundida.
- Bueno Malena… ¿no recuerdas nada? – pregunto preocupado.
- No, solo cuando sentí que algo me golpeo y caí inconciente – confesé.
- Bueno... esto no es fácil para mi, créeme, pero te lo diré… yo te arrolle con mi auto – su voz se quebró y su rostro alegre cambio drásticamente por uno arrepentido.
- ¿Qué? – dije con un hilo de voz. Tanta mala suerte tengo que ese mismo día que murió mi corazón también estuve a punto de morir yo. Que idiota soy – ¿y donde estoy?
- En mi casa, a las afueras de Atlanta, estuviste inconsciente por dos días y como no sabia en donde vivías tuve que traerte aquí. Espero que no te asustes, no soy ningún violador ni nada por el estilo – rió un poco.
- ¿dos días? – pregunte algo “idiotizada” ignorando el incomodo comentario. ¿Que paso por mi mente al haber huido así?, ¿al haberme adentrado en el bosque en medio de la noche? para después acabar en un accidente estupido de carretera, Oh si, creo que lo único que paso por mi mente fue una sola cosa. Justin.
- Si, así es, dos días – contesto a mi pregunta retórica, en realidad no quería que me lo repitiera ya había entendido perfecto la primera vez que lo dijo.
- ¿tú vives solo aquí? – pregunte algo confusa y ida, aun no podía entender bien las cosas, todo parecía no tener coherencia.
- No, pero mis papas no están, se fueron hace dos semanas y creo que aun faltan otras dos semanas para su regreso así que… – suspiro – estoy solo yo.
- Entiendo – dije pensativa, agache la mirada y las fije en mis piernas. Esperen, si yo estaba inconsciente ¿Quién me quito el vestido esponjado que traía esa noche? ¡¿el no habrá hecho?! Lo mire por unos segundos horrorizada y sobre todo avergonzada – liam… - mi vos sonaba nervios y lo estaba, demasiado. Vacile un poco jugando con mis dedos - ¿me puedes decir porque rayos estoy vestida así?, será que tu… - abrí los ojos como platos y estaba apunto de gritarle. ¡pervertido!
- No, en realidad contrate a una enfermera para eso – confeso. Eso me tranquiliza mucho, demasiado. Solo hay una persona que conoce a la perfección mi anatomía como yo la de el. Justin.
- Que alivio – susurre – liam te agradezco tu amabilidad de cuidarme y estar al tanto de mi pero quisiera irme a casa, mis padres seguro están preocupados por mi, y la verdad ya serian dos veces que les hago pasar tantos sustos – suspire algo cansada. Cansada de seguir pensando en justin.
- Con gusto… pero hay un pequeño problema – añadió mirando a la ventana. Yo la observe. Era de noche y llovía a cantaros, algo me dice que esta noche no llegare a casa.
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Pasamos horas charlando y obviamente era de esperarse que me cuestionara el porque estaba en esa carretera tan noche y vestida asi.
Pero yo trate de evadir el tema inventando otras cosas, Liam me parecía un chico increíble, sencillo y alegre, me hacia sentir bien a pesar de tener tan poco tiempo de conocernos, y la manera en que nos conocimos, era alguien muy dulce y caballeroso pero también tenia su carácter.
Ya es media noche y el me llevo al cuarto de huéspedes, muy elegante y acogedor, me dio las buenas noches y entre en la habitación para recostarme en ella.
Ya estas últimas horas no había recordado a justin ni el dolor que traen sus recuerdos. La compañía de alguien alivianaba la caída dolorosa de mi fracaso en el amor, no espero mas, no espero que vuelva a buscarme, y aunque lo amo todavía y no creo dejarlo de hacer jamás tampoco lo buscare cuando el mismo me pidió que me alejara y lo cumpliré.
¿Olvidarlo? – Jamás.
No puedo, no quiero y no debo. Eso es imposible, es imposible olvidarlo. ¿Cómo podría lograr semejante cosa? Eso es algo que no podría hacer ni aunque pasaran millones de años. ¡Maldición! Es que a caso no puedo dejar de llorar por el, es que me he vuelto tan débil si no esta a mi lado. Eso parece.
como olvidarlo si mi cuerpo pedía a gritos el suyo, porque su recuerdo estaba mas presente que nunca, porque a pesar de aquellas palabras cortantes que me dio y me destrozo el corazón sin piedad lo seguía amando & lo seguiría haciendo a pesar de que el ya no me amara mas, porque yo siempre seria suya aunque el no fuera mió, el dolor me invadía por completo el cuerpo, era como el dolor me invadía por completo el cuerpo, era como si me hubieran dado una puñalada al pecho a sangre fría, como si por mi piel corriera la sangre que se derramaba a chorros pidiendo el calor de la suya, era insoportable, por mas que trataba de contener las lagrimas se me escapaban cada vez que venia a mi mente un recuerdo de sus labios aferrados a los míos, parecía que cada lagrima me quemaba las mejillas, que cado sollozo me desgarraba la garganta dejándome sin voz alguna, me quemaba por dentro la sangre que pedía estar junto a el, mis lagrimas lloraban su nombre, el corazón luchaba por salir de mi pecho y correr en busca de el, la cabeza me daba vueltas como si estuviera a punto de desmayar esperando que todo fuera un pesadilla, era tanta la agonía de estar no estar junto a el, recostada en su pecho que me hacia sentir tan segura, tan feliz, tan amada, & es que este cuerpo mió ya no me pertenecía , ahora le pertenecía solo a el, mis oídos solo respondían al llamado de su voz, mi piel solo sentía las caricias de sus manos, mi corazón solo gozaba cuando oía su voz diciéndome un “te amo”, mis ojos ya no querían ver mas que su rostro, estaba cegada, muerta, hipnotizada desde que lo conocí, pero ahora que mas da, si el se marcho y se llevo con el todo mi ser , solo me quedaba esperar a que algún día este cuerpo ya no anhelara a ese cuerpo fuerte y hermoso, esperar a que un día al pronunciar su nombre mi cuerpo no temblara de dolor, algún día este cuerpo ya no anhelara a ese cuerpo fuerte y hermoso, esperar a que un día al pronunciar su nombre mi cuerpo no temblara de dolor, que mi mente ya no tuviera ni el mas mínimo recuerdo de ese chico al que tanto ame, y amo, ahora solo me quedaba esperar, y seguir mi camino fingiendo que nada paso, aunque por dentro se me partiera el alma en dos, seguir viviendo sin vida, es como estar muerta y seguir respirando, seguir aguantando el dolor en silencio, seguir viendo como mi mundo se destruye poco a poco sin poder hacer nada solo esperar a que se derrumbe por completo para construir uno nuevo donde el no exista, donde el dolor ya no me corra por el cuerpo donde su nombre cause indiferencia ante mis oídos, donde yo pueda ser feliz de nuevo con las cicatrices que me dejo aquel amor.
Mi justin, mi amado justin ¿Cómo pudiste haber dudado así? Como es que desconfiaste de mi cuando yo me entregue por completo a ti, como pudo haberme creído tan poca cosa y ser una p*ta cuando firme el un contrato de lealtad entregándole mi cuerpo, mi ser, mi alma.

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- ¿lista? – pregunto liam mientras bajaba las escaleras.
- Si, eso creo – mire mi atuendo que consistía en ropa de chico y fruncí el seño.
- Te ves linda – carcajeo dulcemente – apuesto que con cualquier cosa te ves hermosa.
- Gra… gracias – me ruborice – vamonos, se hace tarde.
- Si – sonrió y de una forma caballerosa me abrió la puerta del coche
En el camino al principio todo era charla y el como siempre me sacaba una que otra risita penosa pero debido al cansancio la otra mitad del camino me quede dormida por consecuencia a no haber descansado bien en la noche, no pare de llorar.
- llegamos – dijo esa voz dulce de liam.
- ¿ya? – pregunte algo adormilada.
- Si así es – añadió con su blanca y linda sonrisa.
Entramos a casa de tía lili, donde mis padres se estaban hospedando durante estas vacaciones. Ellos al verme entrar… con un chico parecieron estar locos, gritaron y regañaron, de nuevo volviendo a lo anterior, que no es la primera vez que desaparezco así de la nada durante días. Liam con toda amabilidad y respeto explico el desagradable suceso y ellos se asustaron por mi accidente pero yo le explique que solo fueron rasguños, ellos, como era de suponerse, me castigaron por el resto del tiempo que estemos en Atlanta y talvez aun más. Vanesa parecía sorprendida ante mi supuesta “rebeldía” según mis padres, mi prima siempre era la de los problemas, no yo.
Liam se tenía que ir, ya que anochecería en unas horas, acompañe a liam a la puerta y nos quedamos un rato charlando.
- bueno… - suspiro – me tengo que ir.
- Si, esta bien – sonreí – muchas gracias por traerme.
- No me des las gracias, no las merezco después de ese accidente que tuviste gracias a mi gran idiotez - hizo una mueca culpable.
- Tu no tienes la culpa, yo fui quien la tuvo por estar pensando en…. – me trague las palabras y las cambie por otras que no nombraran a justin – por pensar en tantas cosas y no prestar atencion a donde iba – sonreí.
- Perdóname por favor – suplico.
- No hay nada que perdonar, todo quedo en el pasado, además ya estoy acostumbrada al drama desde que… - desde que conocí a justin – llegue a Atlanta.
- Gracias – sonrió y me abrazo arropándome en su pecho calido. Era lindo pero nada se comparara al del dueño de mi corazón.
- No pasa nada – decidí no rechazar sus brazos y lo apreté fuerte. En ese momento ese auto paso, ese Ferrari negro que era incapaz de confundir. Solo una persona posee uno así. Si en efecto, es el, es justin.
Sentí mi cuerpo temblar entre los brazos de liam, el nos miro como queriéndonos fulminar a ambos. De inmediato me solté pero justin ya se había alejado por el pavimento en su auto.
- adiós – dijo liam con una sonrisa,
- adiós – sonreí algo tonta y distraída. El beso mi frente y se fue en su coche alejándose de la cuadra.
Mire a los costados de la calle en una señal del auto de justin, pero nada. Me acerque a la puerta y antes siquiera poder tocar la perilla para introducirme en la casa alguien me jaloneo del brazo. Voltee y lo vi.
Voltee y lo vi, esos ojos, esos labios, ese rostro me hizo querer morir. Mi Justin. ¿Cómo se atreve a venir después de todo lo que hizo?
- veo que ya me olvidaste – dijo con un rostro serio.
- ¡¿Qué haces aquí?! ¿Cómo te atreves a venir después de todo lo que me dijiste? – la melancolía me comía viva y las lagrimas revivían corriendo en mis mejillas.
- Vine a verte, supe que tuviste un accidente y también vine pedirte perdón, a buscarte para hablar pero veo que ya te olvidaste de mí – su voz sonaba agria y algo melancólica.
- Si, así es… - ¡que! Como pude decirle eso. ¿Cómo pude mentirle? Es más que obvio que el es el único en mi vida – lo siento pero no soy tu juguete, no soy tu muñeca a la que engañas y abandonas cada vez que se te antoja.
- ¿estas diciendo que lo nuestro acabo? – como puede preguntarme eso cuando el hace unos días dijo que no quería verme jamás.
- Si – ¡CRASH! Es el ruido que escuche dentro de mi donde todo mi cuerpo se había debilitado, mi corazón se detuvo en seco. Lose, se que me muero si no estoy con el, se que el dolor será mas fuerte, pero prefiero sufrir ahora lo que algún día tendré que pasar, esto no tiene futuro y me doy cuenta que nunca tuvo un principio, esto esta matando a los dos ¿para que prolongar lo inevitable? Al mal paso darle prisa… ¿o no? además… ¿Por qué hablar con el? ¿Por qué escucharlo si el no me escucho a mi? ¿Por qué perdonarlo si el no supo perdonarme? Me decepciona,, me lastima saber que no me tuvo confianza y si no la tuvo antes… ¿Por qué la tendría hoy?
- ¿Esto es un “adiós”? – Justin trato de hacerse el fuerte, de no llorar pero yo lo conocía a la perfección, sabia cuando estaba mal, y ahora me doy cuenta que es cuestión de segundos y veré sus lágrimas caer.
- Si. Es un “adiós”. – lo mire por ultima vez y con todas las fuerzas posibles me sostuve el corazón para no caer rendida a sus pies. Para no perdonarlo y tener voluntad, tener el carácter para dejarlo ir porque… seamos sinceros, nunca fue lógico nuestro romance, el es el ídolo de cientos de chicas y yo, yo soy una chica común.
- Adiós justin – le di la espalda y abrí la puerta para entrar pero el me sostuvo por la muñeca tratando de detenerme.
- Espera… - suplico.
- Lo siento, es lo mejor para los dos – susurre sin mirarlo siquiera me solté de su mano y entre a casa cerrándole la puerta.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r # TWENTY ~



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Llegue a casa de pattie, ella y mi mama se quedaron conversando en el living, yo corrí. y aunque no veía a Justin supuse que se estaba arreglando, me duche y Salí para secarme el pelo, me puse el vestido y debo añadir que se veía hermoso, me hacia sentir linda me lo alacie y se veía mas largo, mas debajo de mi busto, era lindo, puse un prendedor que recogiera un poco de mi pelo algo que combinara con el vestido, me maquille, el tema era algo gótico así que pinte mis labios de un color algo entre marrón y rojo sangre. Me sentía extraña vestida de esa manera pero que más da, es una fiesta de disfraces y todos irán así. Pinte mis pestañas negras, ese efecto hizo que mis ojos verdes parecieran miel. Extraño. Mire la hora y ya eran las 8 de la noche, seguro justin debe estarme esperando abajo. Baje las escaleras con dificultad debido al esponjado y pesado vestido. El estaba esperándome algo impaciente y cuan volteo a verme abrió sus ojos como platos y ese gesto único en el, morder su labio inferior.
- te ves sexy – dijo con esa provocadora sonrisa.
- Yo me siento extravagante – dije apenada.
- Ese es el punto.
- Justin… - lo mire de arriba abajo. Andaba vestido completamente de negro, su traje negro y la camisa y los zapatos negros. Traía un poco desabrochada su camisa y eso lo hacia ver aun mas irresistible, no entiendo bien el tema ¿es de vampiros o modelos? porque en todo caso el ganaría en las dos modas. Mi irresistible fantasma – te ves genial – le dije.
- Tu eres mi hermosa fantasma – eso me hizo ruborizar.
Nos fuimos a la fiesta que era lejos de la ciudad, en medio de un bosque que tan solo verlo me causaba escalofríos, era enorme la casa, parecía mas bien una mansión embrujada y le iba perfecto al tema de la fiesta. Entramos y había rostros conocidos al igual que de plano otros no sabia quienes eran, eran jóvenes de nuestra edad y todos vestían de una manera gótica pero con vestidos extravagantes, eso me hace sentir menos incomoda con mi vestido. Justin y yo saludamos a todos y el me dijo que no tardaba iría a saludar a uno de sus amigos, obviamente espere sola, me percate de que un chico de piel blanca como la nieve con ojos celestes casi grises y con el pelo negro como la noche al igual que su traje, no paraba de verme desde el otro extremo de la sala, que por cierto la casa tenia ese toque terrorífico, ignore al chico que aunque era lindo no tengo ojos para otro que no sea Justin, me senté en una silla. El se acerco y parecía amable pero no quería tener problemas, aun así no se alejo de mí y yo me mataba de miedo si Justin me veía con el. Me beso sin pleno aviso ni permiso me beso, junto sus labios con los míos sin mi autorización y Justin nos vio, levante la mano para bofetearlo pero la culpa me gano y fui tras de Justin tratando de explicar que todo fue un error, yo jamás quise ni desee besarlo, esto no fue culpa mía. Justin corrió hacia un pasillo de la enorme casa y se detuvo para mirarme.
- ¡COMO PUDISTE BESARLO Y ENFRENTE DE MI CARA! – me grito con rabia y dolor. Ahora soy yo quien lo lastimo sin querer.
- ¡NO, TU NO ENTIENDES EL ME BESO YO NO QUISE!
- ¡mientes! – me interrumpió con rabia.
- Justin tu sabes que yo no soy capas de eso… - mis lagrimas salían de mis ojos sin control.
Justin fruncía el seño poniéndose duro para no llorar. Me acerque a el pero el se alejo bruscamente.
- ¡Lárgate no te quiero ver mas en mi vida! – me grito. ¿Será cierto? ¿En verdad no me cree? Como es capaz de hacerme esto sabiendo que yo lo amo y a pesar que yo supe perdonar sus error con jasmine el no puede perdonar mi estupidez de ser tan distraída como para haberle permitido a ese idiota siquiera acercarse a mi y besarme sin que yo lo quisiera. Cada palabra fue una puñalada al corazón, como si me hubieran clavado navajas en todo el pecho. Seguí llorando de tristeza y decepción, Justin no me creyó, no creyó mi verdad y sobre todo el no supo perdonar a pesar de que yo lo hice. Lo mire por un instante mientras mis lagrimas acidas me quemaban el rostro a el no le importo.
Corrí me aleje de el y aunque note en su rostro demasiada tristeza el no me detuvo, dejo que me alejara de su lado como lo pidió.
Corrí afuera de esa mansión que estaba hundida en el bosque, corría tan rápido como podía para adentrarme en la oscuridad de los enormes y tenebrosos árboles, mis lagrimas caían y hacían correr un poco mi maquillaje, mi pelo jugaba con el viento, mi largo y esponjado vestido se oscurecía del borde por el lodo que pisaba, parecía una película, la escena donde la. chica muere porque el chico le rompió el corazón sin piedad y ahora busca un consuelo escondiéndose en donde nadie la vea, donde sea invisible ante los demás.
Ahora me toca a mí ser esa chica. Cuando no pude mas repose en un árbol, en medio de la oscuridad y la única cosa que alumbraba el bosque era la luna que siempre fue el testigo de mi amor, ahora mi desilusión. Lloraba tirada en el pasto verde con algo de lodo, en la oscuridad que me cubrían los enormes árboles que casi tocaban el cielo, era un lugar horrible y si fuese otro el momento que me encontrara aquí estaría muerta de miedo, pero ahora estoy muerta de dolor, no tengo tiempo ni cabeza para temerle a la oscuridad, ahora le temo a lo que viene, a los días que me esperan sin el dueño de mi corazón, esos días infernales de su ausencia. El me no creyó en mi, el partió mi corazón en cientos de pedazos, como poder regresar a su lado. Pedí perdón le dije de una y mil maneras que no paso como el piensa pero ni aun así me escucho. Me perdí entre las lagrimas y el sufrimiento que me desgarraba por dentro sin piedad, es posible que a pesar de haberme entregado a el en cuerpo y alma, de que le demostré mi amor inmenso aun así dude de mi. Esto no puede estar pasándome, ¡no! ¡El no es así! ¡El no seria capas, estoy soñando! ¡Despierta! Tengo que despertar, esto no es real, El no seria capas de decirme esas cosas, esto es una pesadilla, por favor que alguien me despierte. El es mi vida entera, mi vida no fue vida hasta que el llego y me despertó mientras mi espíritu dormía en algún frió lugar como lo hago yo en carne viva.
Es imposible que me haya vuelto tan sensible y débil sin su presencia. ¡Tengo que despertar! ¡Despiértame Justin por favor, esto no es real! De nuevo me levante y corrí sin rumbo, destrozada por dentro sentía como si me desangrara, sentía mi piel arder, mi corazón gritar y romperse en partículas dejándome un hoyo negro en su lugar. Seguía corriendo mientras mis sollozos no cesaban hasta que llegue a un lugar, una carretera, estaba mareada de tanto llorar y hacia frió en este aterrador lugar, cuando logre incorporarme a pasos lentos y cansados busque señales de civilización o algún auto pasar por ahí ya que no se como llegue aquí, tan solo corrí sin preguntarme a donde iba o como regresar, estaba perdida en medio de la noche fría. Camine unos minutos y estaba demasiado cansada cuando gire mi rostro a ver la carretera una luz fuerte me cegó y se acercaba rápidamente a mi hasta que sentí un golpe y un fuerte dolor en todo mi cuerpo, después de eso intente abrir los ojos pero solo había oscuridad, siento el cuerpo adolorido y aunque trato moverme no logro hacer nada. Estaba algo inconsciente pero aun así logre sentir que alguien me hablaba, una voz varonil que no logro reconocer, me levanto en sus brazos y después de eso, no se nada.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r # NINETEEN ~




Desperté recostada en su suave pecho desnudo y podía escuchar ese tan melodioso sonido de su respiración, mire a la ventana y ya era de día. Ya acabo la mejor noche de mi vida.
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Lo observe un poco mientras dormía, no cabe duda que el tiempo no me ha hecho inmune a la perfección de su rostro, esos grandes y de color oro liquido ojos enmarcados con una línea negra de sus pestañas.
El despertó y sonrió al verme a su lado.
- Buenos días princesa – dijo mientras acariciaba mi mejilla.
- Buenos días lindo – era obvio que ahora en lazo que nos unía estaba más fuerte que nunca.
Me puse de pie enredada en una sabana y camine hacia el baño pero Justin no dejaba de mirarme con unos ojos excitantes.
- Me encanta como te ves así – dijo mientras se mordía el labio inferior. Ni aunque pasen mil años dejare de ponerme nerviosa con sus comentarios.
- Tonto – reí un poco y después entre al baño.
Sentía el agua caliente correr por mi piel y sentir esa exquisita relajación. Por mi mente pasaron imágenes de el encuentro amoroso de anoche y sentía que mi piel ardía aun mas, ya no es algo de nada, ahora soy pertenencia de él en cuerpo y alma y el, solo él, es el dueño de mi corazón. Cuando Salí ya vestida y arreglada el estaba abajo, al parecer cocinando, baje las escaleras y ahí estaba el con su perfecta sonrisa y ese pelo dorado que cubría algo de su frente, esa curva de sus labios que ahora formaban una sonrisa. Cada día lo veo aun más perfecto. Me acerque y me recibió con un beso corto, solo de buenos días.
Pasamos la tarde juntos viendo la TV y riendo, el no paraba de hacerme cosquillas, algo que detestaba que hicieran pero solo el las hacia divertidas. Paso la mañana y ya poco más de las 3 de la tarde y llego pattie con una señora aprox. De su edad un chico de melena rubia y ojos verdes, como de trece o catorce años, era muy lindo y tierno a su lado estaba… caitlin. En definitiva, era la familia beadles. Ambos nos pusimos de pie y saludamos. Por supuesto que yo trate de recibir amablemente a caitlin pero ella me ignoro. Al contrario de ella, el pequeño me pareció muy agradable.
- ¿tú eres la novia de Justin verdad? – pregunto algo alegre.
- Si, así es – sonreí y voltee a verlo.
- Que bien, yo soy christian, mucho gusto – me saludo con un beso tierno en la mejilla.
Pasamos un rato viendo TV mientras pattie y la sra. Beadles salieron de compras pero parecía que a caitlin no le agradaba mucho estar ahí, Justin parecía sentirse algo culpable y yo le dije que fuera con ella y me quedaría con chris que por cierto no paraba de hacerme reír, el fue arreglar las cosas y cuando volvió dijo que estaba mejor. Yo se que a Justin le importa mucho caitlin porque aunque me duela aceptarlo algún día ella fue la chica especial, y ahora yo ocupo su puesto y eso me hace sentir mal así que me retire se la sala de estar y fui a buscarla por toda la casa y cuando la encontré estaba afuera viendo el cielo. Ella se percato de mi llegada y refunfuño un poco pero después se comporto y siguió haciéndolo que hacia.
- Ho… hola – tartamudee mientras me acercaba.
- Hola – agacho la mirada y ni siquiera me miro. Parecía triste.
- ¿podemos hablar? – pregunte algo tímida.
- Si quieres – ella estaba sentada en la cera mirando el atardecer.
- Gracias – me senté a su lado y levante el rostro para hacer lo mismo que ella. Mirar al cielo.
- Caitlin, quiero llevarme bien contigo y dejar las diferencias a un lado, de verdad yo quiero ser tu amiga ¿Por qué no te agrado? – ella suspiro y por fin se atrevió a mirarme con esos ojos azules.
- Es que…
- Es por just… - no me atreví a terminar la frase.
- ¡No! – dijo algo incomoda – esa no es la razón, es solo que… el es una persona especial para mi, es un chico increíble y después de todo este tiempo a pesar de que lo nuestro acabo yo lo quiero como un amigo, como un mejor amigo y no quiero que le rompan el corazón, no de nuevo.
- ¿de nuevo? – pregunte algo confusa, ella me miro y creo que no quiso decir mas, evadió ese tema y seguimos charlando. Le dije que yo de verdad lo quería y no seria capas de dañarlo, pasamos un rato y al final de todo ella me acepto.
Era agradable, demasiado, cuando la tratabas, una chica dulce y no comprendo porque el no logro enamorarse de ella, pero aunque se escuche mal que bien que no se enamoro de cait, no creo tener oportunidad contra ella. Reímos y se podría decir que hasta éramos amigas.
Cuando entramos de nuevo a casa justin y chris parecían entretenidos con los videojuegos, en cualquier otro chico se veía infantil pero en mi justin no. el nos miro y cuando vio que reíamos juntas se alegro, parecía feliz de que nos lleváramos bien. Nos sentamos a ver una película antes de que llegara la noche y llegaron pattie y la sra. Badles, se despidieron pero esta vez con un ultimo abrazo ya que regresarían a Canadá, me despedí de chris con un beso en su mejilla pero el me abrazo algo tierno. Me dijo un “te quiero” y subió al auto, me acerque a la madre de cait y esta me recibió con una abrazo y siguió despidiéndose de pattie y justin, seguia cait, cuando la mire ella sonrió y me abrazo como si fuésemos amigas desde hace años.
- te extrañare – dijo ella con esa linda sonrisa.
- Yo igual – sonreí.
- Cuídalo por mi, y creo que eres una chica dulce, la única que se merece estar con el.
Ella volvió a abrazarme y después siguió con justin.
Se despidieron con un fuerte abrazo que parecía no terminar y aunque me sentía celosa, también me sentía triste de lo bien que se veían juntos, quisiera poder decir que soy la mejor para el pero eso serian mentir viendo como se quieren.
- te quiero cait – le dijo acompañado con un beso en la mejilla.
- Yo mas, cuídate mucho amigo – le dio un beso en la frente y se fue al auto.
Ellos partieron y yo seguía algo mal, me sentía culpable de ser la única cosa que los separo estos días, tal vez sin yo no estuviera aquí ellos regresarían. Justin me miro y parecía haber leído mis pensamientos.
- No. es mi amiga pero no quiero regresar con ella y no, no es mejor chica que tu ¿me entendiste? – se acerco y acaricio mi mejilla.
- Pero…
- Pero nada. Ella fue especial pero no la amo, ni la ame, ni creo amarla, es buena pero tu lo eres mas, eres sencilla y eres dulce, también sabes decir que alguien es mejor que tu aunque no lo sea, es por eso que te hace ser la mejor persona.
- Gracias – susurre. Sus palabras me levantaron el animo en exceso, es obvio que el sabe mejorar mi animo, aunque ya lo hace con su simple existencia.
Llego la noche y me sentía morir de nervios, hoy llegan mis papas y espero que no me fusilen mientras este con mi amado. Sonó el timbre & eso acelero mi corazón aun mas aunque pattie haya prometido hablar con ellos.
Ellos entraron y al principio era de suponerse que me gritaran y regañaran, pero pattie intervino y Justin se quedo a mi lado, ella dijo que todo estuvo bien y que yo no me quede sin supervisión ya que invento que ella me acompaño en el vuelo, nunca pensé que una mama dijera mentiras solo por tapar mis errores. Ella los invito a cenar a mis padres y después de eso me dijeron que nos marcharíamos pero como siempre hice un drama y aceptaron quedarse aquí el resto del las vacaciones, o sea un mes. Me dijeron que nos iríamos a ver donde nos hospedaríamos pero Justin pidió con respeto que me quedara con el, algo extraño paso, ellos accedieron a la primera y yo me quede muerta de sorpresa o 1: se quieren deshacer de mi o 2: de verdad han entendido cuan de importante es Justin para mí. Ellos se marcharon a quedarse en casa de tía lili, quienes a pesar de vivir por aquí no recordé visitar y tampoco creo que ella y Vanesa sepan de mi loca aventura. Nos fuimos a dormir y a la tarde transcurrió tranquila y sin novedad hasta que llego la noche.
- caro hoy tengo un evento o más bien una fiesta de disfraces.
- ¿disfraces? – dije algo extraña.
- Si, es raro pero me agrada el tema, todos deben llevar trajes elegantes y las chicas vestidos largos y extravagantes. Algo como si fuésemos el conde drácula en la edad media – reímos.
- Esta bien, pero tengo que comprarme un vestido.
- Yo un traje.
Fui a comprar un vestido acompañado de mi madre y pattie que por cierto se hicieron amigas desde la cena de anoche. Había unos muy hermosos pero todos me parecían exagerados, pero mi madre y la mama de Justin decía que esa era la idea, un vestido exagerado. Ya casi eran las 7 de la noche y yo aun no elegía nada y era tarde todavía me tenia que arreglar y cuando me estuve a punto de dar por vencida pattie me enseño un vestido color marrón muy hermoso y elegante, esponjado y largo. Es perfecto. Me lo probé y las dos mujeres quedaron encantadas.
CONTINUARA….

~ C h a p t e r EIGHTEEN ~




El volvió a besarme y yo deseada seguí su juego. El susto que me dio hizo que extrañara su boca aferrada a la mía y sus manos acariciar mi piel. Quería comérmelo a mordidas y arrancarle los labios. Seguimos besándonos y lo que parecía algo romántico se hizo mas intenso. Me recargo contra la pared y no se como hizo pero en un movimiento apago la luz dejándonos en la oscuridad y lo único que alumbraba era el brillo de la luna entrar por la ventana. Cuando sentí apoyarme contra la dura pared dejo de besar mi boca para ahora besar mi cuello y morderlo de vez en cuando. Yo sentía mi piel arder y mi corazón gritaba de alegría al sentir de nuevo su cuerpo frente al mió, mi cabeza daba vueltas como loca. Mi cuerpo y el de justin habían subido notablemente de temperatura, ambos gozábamos del momento, dejo mi de saborear mi cuello para volver con mis labios, el me quito de la pared y me acerco a la cama para dejarme caer delicadamente en ella, es algo extraño que estemos haciendo esto en un hospital, pero que importa lo demás si ahora estoy con el. Seguimos besándonos y sentía calor en toda mi piel, el quito mi suéter dejándome en una pequeña blusa que mostraba un poco de mi abdomen, el me miro y se mordió el labio, algo aun mas seductor
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. Sabia que era algo que mi cuerpo deseaba y pedía agritos que me entregara pero temía que las cosas no salieran como deseaba. Algo de nervios se apodero de mi y de un momento a otro vino a mi un escalofrió. ¡mis padres! Olvide por completo que no saben nada de mi, deben de estar muertos de preocupación. Deje de besarlo y me levante de un brinco, el me miro confundido.
- ¡Justin! ¡mis padres! – grite horrorizada - ¡ellos no saben que estoy aquí! Me marche sin decirles nada.
- ¡¿Qué?! ¿Y que haremos? – pregunto nervioso.
- Tengo que llamarlos – el me ofreció su teléfono y marque.
De nuevo acabo de interrumpir lo que pudo ser la noche mas deseada por los dos. Eran las 3 de la mañana y posiblemente aya era aun de día. Espere a que sonora y atendieron
- ¡¿hola?! – contesto por la bocina mi madre con un tono de desesperación y pánico.
- Mama… - la voz se me fue del miedo ante su reacción.
- ¡Malena! ¿eres tu? – estaba aliviada de saber que era yo la que hablaba.
- Si mama, soy yo.
- ¡¿Malena en donde estas?! ¡¿Por qué te marchaste?! ¡¿estas demente?! ¡te pudo haber pasado algo! ¡dime donde estas!
- Estoy en… Atlanta… - ella me interrumpió con sus acostumbrados gritos.
- ¡¿Qué?! ¡¿Qué haces tu haya?!
- Mama… estoy bien, estoy con… justin y pattie.
- ¡Quédate ahí y mañana tomaremos un vuelo hacia haya! lo mas seguro es que lleguemos pasado mañana ya que el vuelo dura 12 horas pero no te muevas de ahí Male, no quiero que te pase nada niña, eres una demente como se te ocurre hacer esas locuras – ella no paraba de regañarme y justin miraba atento la conversacion por el teléfono celular.
- Si mama, adiós – corte la llamada.
- ¿Qué paso? – me pregunto el.
- Nada, llegaran pasado mañana de Europa – suspire – me meteré en tantos problemas.
- Mira el lado bueno – dijo el – ya estamos de nuevo juntos.
- Si lose – sonriente me acerque y lo bese tantas veces que no pude contarlas.
Era de esperarse el y yo no llegamos a “eso” , algo me tranquilizaba, saber que el no me obligaría a nada y eso me hacia sentir confianza, charlamos un poco a pesar de que era de madrugada y debíamos dormir ninguno quiso hacerlo, estábamos mas interesados en estar juntos y aprovechar cada segundo perdido
- justin… - dije entrecortando las palabras.
- ¿Qué pasa nena? – el me abrazo mientras estábamos acostados en la cama, sin hacer nada fuera de lo común, nada “malo” solo charlábamos.
- ¿Quién es caitlin? – pregunte con hilo de voz y lo mire a los ojos, a esos hermosos y cautivadores ojos.
- ¿Quién te hablo de ella? – al parecer a el no le agrado hablar del tema.
- La conocí, ella estuvo aquí antes de que despertaras.

- Ella… ella es una ex novia y buena amiga – algo de miedo se apodero de mi por sus palabras, ella fue su ex novia, que tal si aun la ama mas que a mi.
- ¿la quieres? – pregunte mientras mi voz sonaba mas nerviosa.
- ¿Estas celosa? – dijo en tono de burla y soltó una pequeña risita .
- No… - dije poco convincente.
- Hermosa – levanto mi mentón con su mano para poder verme mejor - ella quedo en el pasado, ahora solo somos amigos y aunque fue especial para mi en algún momento jamás la llegue a amar, de ti estoy seguro que si te amo – me beso y mordió mi labio. Algo que aunque fue un poco doloroso en su mayoría me gustaba que lo hiciera. Un poco masoquista que soy.
- Gracias por esto – de nuevo lo bese. Soy adicta sus labios, lose.
Nos quedamos dormidos y acorrucados en la cama. En la mañana siguiente alguien nos despertó dulcemente.
- chicos… - susurraron, abrí los ojos y era pattie que había llegado al hospital – ya nos tenemos que ir.
- Mama… no – pronuncio justin aun dormido y quejándose.
- Justin ya tenemos que irnos a casa, el doctor dijo que ya te puedes ir – yo me levante y me fui a alistar. Cuando regrese del baño ya estaban todos listos para irnos. Justin se adelanto y yo quise aprovechar.
- Gracias por todo pattie – le dije mientras la abrase.
- No hay de que, se que justin te quiere y con eso me basta para saber que eres una chica buena y la mejor para mi hijo, te aprecio y agradezco que te preocupes por el – sonreímos y salimos del hospital los tres.
Llegamos a casa de justin y pattie. La misma donde antes había estado y despertado ahí, era raro ver que ahora que regrese las cosas ya no son iguales, ahora soy la novia de verdad de justin y aunque las cosas comenzaron con un simple mal entendido agradezco que haya sido así, porque gracias a eso estoy feliz y enamorada del mejor chico.
Pasamos la tarde platicando , pattie era muy agradable y ya sentía que era como una segunda madre, la ayude a hacer cosas en su casa mientras justin hablaba con usher que acababa de llegar de su gira y por eso estuvo ausente, vino a visitarlo para saber si estaba mejor sobre lo que paso del accidente. Ellos hablaron un rato y terminaron sus asuntos sobre los conciertos y grabaciones.
Nosotros salimos esa tarde a pasear por las calles y aunque los paparaziz no dejaban de sacar fotos los ignoramos y seguimos en lo nuestro, el me regalo un collar con un colgante con la letra “J” y el en su cadena llevaba una “M” de Malena, también llegamos a cenar a un restaurante y paso la noche y ambos cenamos y reímos.
Era tan increíble que me hiciera feliz con tan solo su presencia, su sonrisa me tranquilizaba, sus besos calmaban mi sed, es todo lo que jamás espere del amor. Llegamos a casa y entramos estaba todo oscuro y parecía que pattie no estaba.
- espera – dijo cuando entramos a casa, prendió las luces y volvió.
- ¿y pattie? – pregunte.
- No lose, mira aquí hay una nota, dice que no se quedara aquí esta noche porque se quedara con la familia beadles. Parece que estamos solos – esa ultima frase me hizo incomodarme un poco.
- Que mal – trate de parecer tranquila aunque por dentro me moría de nervios.
- ¿quieres ver una película? – dijo mientras se tiraba en el sillón como niño chiquito. Tierno
- Claro, pero primero me quiero cambiar – subí las escaleras y justo recordé que no tenia ropa para dormir – justin – dije algo tímida.
- ¿Qué pasa?
- No… no tengo ropa para dormir – sentía como me ruborizaba de la pena.
- No te preocupes yo te presto algo.
Subimos y me dio una ropa, entre al baño y cuando Salí mira que el atuendo era el menos apropiado delante de un chico. Era una camisa de hombre que me quedaba corto, exhibía casi por completo mis piernas. Salí y algo nerviosa trate de que justin no me viera pero cuando di la vuelta ahí estaba.
- Me gusta tu atuendo – dijo mientras se mordía el labio inferior con esa sonrisa picarona.
- A mi no me agrada mucho – dije con las mejillas rojas y la mirada gacha tratando de jalar la camisa para cubrir mis piernas, el estaba en un short de esos que usan los hombres y una playera simple solo para dormir.
Entramos a su habitación y me acomode en la cama rápidamente para taparme con las sabanas y sentirme menos exhibicionista, el puso una típica película de miedo, se sentó a mi lado y comenzó.
Así paso el rato, pero algo me hizo querer soltar a verlo y cuando lo hice nuestras frentes quedaron juntas, el tomo mi mentón con una de sus manos y me beso delicadamente, esto despertó algo salvaje en mi, algo aun mas allá de pasión. Los besos continuaron y cuando me di cuanta la TV ya estaba apagada al igual que la luz de su cuarto, en medio de la oscuridad y la luna de nuevo, pero esta vez algo me dice que no soportare las ganas de entregarme, espero que no pase eso. Me recostó en su cama y delicadamente subió encima de mi y parecía que el ansiaba mas de esto que yo, sentía esas malditas ganas de dejarlo sin aire con cada beso que le daba, sentía un calor inmenso en mi cuerpo y también sentía el calor del el cuerpo de justin, ambos ardíamos.
A consecuencia de los besos algo hizo que mi camisa se desabotonara un poco dejando algo escotado mi pecho, el me observo con unos ojos que a los que parecían le gustaban lo que miraban, de nuevo lo jale de su playera y hice que de me besara con esa pasión que me llegaba hasta el punto mas muerto de mi cuerpo y lo hacia revivir de placer, no se como pero note que su camisa, que traía yo puesta ya no estaba en mi cuerpo, ahora estaba con tan solo mi ropa interior, será que soy demasiado distraída o estoy demasiado ida para notar cuando me la quito por sus constantes caricias que me llevan a otro mundo. Sin dejar de besarlo quite su playera sin paciencia, cuando por fin ese obstáculo que tapaba su pecho se desvaneció pude admirar su pecho el cual era fornido pero aun estaba en proceso, el beso mi pecho. Mi mente divagaba haciéndose las mismas preguntas, ¿estoy lista para esto? ¿debería dejarme llevar o esperar? Pero mi corazón contesto al instante con las respuestas: tal vez no sea el lugar que imaginaba para mi “primera vez” pero si estoy segura que es el chico correcto. Después de haber recapacitado y ahora que estaba segura que seria a el a quien quiero entregarme en cuerpo y alma lo bese ahora con mas seguridad y el estaba quien estaba encima de mi cuerpo.bese su abdomen liso y terso después de esos momentos ya nos encontrábamos sin alguna prenda cubriendo nuestro cuerpo y podía sentir su cuerpo entero en contacto con el mió en medio de la oscuridad y la intimidad, sus latidos chocaban en mi pecho y nuestros alientos se mezclaban entre tantos besos y constantes mordidas que recibía de mi parte en su labio inferior, entre las sabanas blancas y sus caricias me sentía abrumada de tantos exquisitas emociones en todo mi ser mientras sentía su cuerpo penetrar en el mió y en ese preciso momento me di cuenta que solo existíamos los dos, tan unidos que apenas contábamos por dos.
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Desperté recostada en su suave pecho desnudo y podía escuchar ese tan melodioso sonido de su respiración, mire a la ventana y ya era de día. Ya acabo la mejor noche de mi vida.

CONTINUARA….

~ C h a p t e r SEVENTEEN ~




-Gracias Male. Caitlin vamonos – le dijo a ella. Caitlin me miro como si me quisiera fulminar y salieron las dos de la habitación del hospital.
Ambas se habían ido y como siempre me deje caer de rodillas a un lado de justin que permanecía dormido y me eche a llorar desconsoladamente.

-por favor mejórate – decía entre sollozos – te necesito y fui una tonta al alejarme así de ti pero es que me partió el corazón verte con ella – seguí implorando que sanara, en realidad solo lloraba y hablaba para mi sola sabiendo que justin no me escuchaba y que no había nadie en el cuarto.
El llanto siguió hasta que después de todo el viaje y todo este suceso no me había alimentado ni descansado bien. Me quede a un lado de mi chico arrodillada en el suelo a lado de la cama donde estaba el dormido.
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Me di la vuelta y aun entre sueños pero note que no estaba en donde me había quedado, desperté y abrí los ojos lentamente pues estos estaban exhaustos de tanto lagrimear. Me quede sentada y note que estaba en la cama ¡la cama donde debería estar bieber!
-¡¿Dónde esta?! – grite para mi misma. Me levante de la camilla y mire el reloj. 3:45 a.m. Aun es de madrugada. Estaba desesperada ahora a donde se había escapado justin, será que me estoy volviendo loca y solo fue un sueño todo esto. No, eso no puede ser porque me encuentro en el hospital. Corrí hacia la puerta y Salí al pasillo encontrándome con una enfermera a la que me dirigí.
-Disculpe, ¿el paciente del cuarto 215 donde esta? – le dije asustada.
-El señor bieber debe estar ahí – aseguro ella.
-Gracias – me di medial vuelta y volví al cuarto de hospital 215.
Me desespera aun mas de no ver a justin ni en su cama ni en ningún otra lado. Y justo cuando estaba a punto de perder la calma alguien entro a la habitación, ver ese rostro, esos ojos y esos labios me paralizo por completo y mi vista se nublo por las lagrimas, que debo aclarar, eran de felicidad.
-¡Justin! – dije con un grito de felicidad. En verdad no podía creer verlo así mejorado y de pie.
-Hola hermosa – dijo con esa sonrisa que extrañaba ver en su rostro.
-¡Te amo! – me lance a sus brazos y lo bese. Tocar sus labios me daba paz y tranquilidad. Después de unos intensos y anhelados segundos de besos lo solté.
-Gracias por regresar – dijo en susurros.
-Gracias a ti por mejorar – dije aferrando mis brazos a su torso.
- Pensé… que no volvería a verte. Perdóname – dijo arrepentido. Todo quedo en el pasado amor.
-Calla – tape mi dedo con su boca – se lo que tenia que saber, jasmine hablo conmigo y quiero olvidar ese recuerdo, quiero borrarlo de mi mente y ahora quiero quedarme contigo – el seco mis ojos y después beso mi frente lleno de dulzura.
-Te amo… - dijo con esa seductora sonrisa.
-Yo mas… lindo atuendo – dije con una risita y sin soltarme de sus brazos.
-¿eh? – el miro su ropa y noto que estaba en boxers. Algo tentador - ¿te gusta? Porque si quieres me los quito - bromeo.
-¡no! – dije nerviosa y apenada – así esta bien – reímos los dos.
El volvió a besarme y yo deseada seguí su juego. El susto que me dio hizo que extrañara su boca aferrada a la mía y sus manos acariciar mi piel. Quería comérmelo a mordidas y arrancarle los labios. Seguimos besándonos y lo que parecía algo romántico se hizo mas intenso. Me recargo contra la pared y no se como hizo pero en un movimiento apago la luz dejándonos en la oscuridad y lo único que alumbraba era el brillo de la luna entrar por la ventana. Cuando sentí apoyarme contra la dura pared dejo de besar mi boca para ahora besar mi cuello y morderlo de vez en cuando. Yo sentía mi piel arder y mi corazón gritaba de alegría al sentir de nuevo su cuerpo frente al mió, mi cabeza daba vueltas como loca. Mi cuerpo y el de justin habían subido notablemente de temperatura, ambos gozábamos del momento. Dejo mi de saborear mi cuello para volver con mis labios. El me quito de la pared y me acerco a la cama para dejarme caer delicadamente en ella. Es algo extraño que estemos haciendo esto en un hospital, pero que importa lo demás si ahora estoy con el. seguimos besándonos y sentía calor en toda mi piel, el quito mi suéter dejándome en una pequeña blusa que mostraba un poco de mi abdomen, el me miro y se mordió el labio, algo aun mas seductor.
CONTINUARA….

martes, 31 de agosto de 2010

~ C h a p t e r SIXTEEN ~



Por fin lo conseguí a tiempo ya que estaba a punto de partir. Subí al avión, serian horas de nervios y ansias, quería tele transportarme a su lado sin esperar mas, estaba hecha trisas, en el camino las palabras de jasmine retumbaban en mi mente “el te ama de verdad” seria verdad, es posible que ella aya dicho la verdad y el de verdad se inocente, de ser así soy una completa basura al no creerle y perdonarlo, si le pasa algo malo moriré de remordimiento y mi alma se ira con el.

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Pasaron horas y yo sin saber nada de nada, de tanto estrés cai dormida. Al despertar me di cuenta que ya estábamos a punto de aterrizar. ¡Por fin Dios mió! Sentía como el avión se ponía en contacto con el pavimento y desesperada solo deseaba que me dejaran bajar. Por fin baje y Corrí., eran como las diez de la mañana, ya que había viajado toda la noche, tome un taxi y le dije que se dirigiera al hospital. Llegamos y había centenares de chicas en la calle y todas con letreros que decían “mejórate por favor justin, te amamos” y cosas por el estilo había muchos guardias resguardando la puerta del lugar ya que si lo pensamos cualquiera de esas chicas moría por entrar, baje del taxi y corrí al lugar desesperada por verlo, me abrí paso entre la gente a empujones fuertes, no me importo quien o que se interponiera en mi camino, solo quería llegar a la puerta y cuando lo logre un guardia me detuvo.
- ¿A dónde crees que vas? – dijo molesto.
- Por favor déjeme pasar, yo soy la… novia de justin.
- Si como no – dijo en tono de burla.
- Es verdad – rogué pero a el no le intereso.
- Déjala pasar – dijo una mujer, la mama de justin, pattie que había bajado a asegurarse que todo estaba bien.
- Gracias – dije aliviada. De que me serviría el viaje si todo quedo aquí y no puedo pasar. Gracias a pattie.
- Pasa – me abrió la puerta el hombre que cuidaba el lugar.
- Entra justin esta en la habitación 215, yo me quedare aquí a que las cosas no salgan de control.
- Te lo agradezco tanto – la abrase y ella me correspondió pero rápidamente me solté y corrí al cuarto de mi lindo chico. Esperanzada a encontrarlo mejorado y sin rastro alguna de un accidente.
Entre al cuarto indicado, el 215, abrí la puerta de un empujón fuerte y ahí estaba pero no del modo que yo esperaba verlo, despierto alegre y sin ningún rasguño, por el contrario se encontraba postrado en la cama con los ojos cerrados. Maldita mi vida ¡¿Cómo pude haber haberme alejada de el?! el me fue a buscar y con la suerte tan mala que tengo el acabo dañado por mi tonta necedad de no poder escucharlo. Verlo de ese modo tan mal me hizo que las piernas me temblaran y mi sangre se fuera a mis pies de una forma brusca haciéndome perder el equilibrio, solo di unos pasos y me tambalee un poco debido a que mis fuerzas se habían agotado, me acerque a su camilla y parecía un ángel dormido, se veía tan tierno y tan en paz pero me dolía que se encontrara así no porque descansara si no porque se encontraba herido. Me recosté a su lado y escondí mi rostro en su pecho y llore como una niña desconsolada me abrase a su torso implorando que despertara seguí llorando a su lado y con mi cabeza escuchando y sintiendo sus latidos pero algo o alguien me estiro hacia atrás tumbándome de la camilla y retirándome del lado de mi amado. Caí de sentón en el duro piso cuando mire la silueta de una chica.
- ¡¿Qué rayos haces tu aquí?! – pregunto llena de rabia mientras me miraba tirada en el piso.
- ¿eh? ¿tu quien eres? – dije algo desconcertada. Levante la mirada ya que yo me encontraba aun en el piso, era una chica de pelo claro y largo, ojos verdes azulados y algo alta.
- ¡No te interesa ahora lárgate! – gruño.
- ¿Por qué? Tu no tienes derecho a decirme que hacer – aun estaba débil y con dificultad me puse de pie perdiendo un poco el equilibrio pero rápidamente me incorpore. Ella era un poco mas alta que yo mirándolo cara a cara. Linda pero nada amable.
- Yo soy su ex novia y lo conozco de antes que tu – era mas que obvio que no le agradaba mi presencia. Ahora que mas chicas tengo que confrontar, primero jasmine y ahora ella.
- Eso no me interesa yo quiero estar con el – trate de acercarme de nuevo a justin que aun permanecía inconsciente y recostado pero ella me volvió a jalar hacia atrás y de nuevo perdí el control gracias a la falta de fuerzas y caí al suelo. No había descansado bien y no me costaba trabajo mantenerme parada.
Apenas iba a enfrentarla ya que me había provocado pero alguien abrió la puerta, era pattie que había regresado
- ¿Qué paso aquí? – pattie pregunto confusa al verme tirada.
- Es que… - tartamudeo la chica de cual nombre no e podido saber. -Es que… - tartamudeo la chica de cual nombre no e podido saber.
-Nada – la interrumpí. Sabia que debía decirle lo que había pasado pero no era el momento ni el lugar, ahora solo importa el bienestar de justin.
-¿Segura caitlin? – se dirigió a la joven. Al parecer ese es su nombre. Pattie me ayudo a ponerme de pie y cuando lo logre de nuevo me acerque al chico de melena rubio que me tenía muerta de nervios.
-Pattie por favor dime que el mejorara – implore mientras mis lagrimas salían, ya se me esta haciendo costumbre llorar cada vez que veo a justin.
-El… - le costo trabajo hablar sabiendo que ella también estaba preocupada – el esta fuera de peligro, en este momento solo esta descansando por la anestesia. Bueno, creo que te dejaremos a solas, ¿puedes cuidarlo esta noche? – pregunto pattie mientras caitlin casi me mataba con sus miradas.
-Claro, descansa – trate de sonreír pero fue inútil, estaba demasiado asustada por la salud de el.

CONTINUARA….